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En
estos momentos, gracias al trabajo de conjunto, el Polígono de
Aguila del Nora tiene unas infraestructuras mínimas funcionando de
manera satisfactoria: recogida de basuras, seguridad, etc. “Para las
pequeñas cuestiones de gestión del día a día ya hemos ido buscando
soluciones”, comenta Julio Alvarez, administrador secretario del
Polígono de Aguila del Nora. Por ejemplo, en lo relativo a la
retirada de residuos, se ha logrado que el Ayuntamiento facilite un
servicio que no sólo recoja la basura en un lugar externo al
polígono, sino que también realice la recogida en puntos
estratégicos, cercanos a las naves, donde se han dispuesto los
contenedores.
Para entender la actual situación del polígono en muchos aspectos,
hay que remontarse unos años atrás. En la actualidad Aguila del Nora
es un polígono totalmente privado, sin embargo cuando muchos de los
propietarios comenzaron a levantar sus naves, lo hicieron contando
en que los viales iban a ser gestionados por el Ayuntamiento. A día
de hoy, la realidad es que el polígono todavía no ha sido
recepcionado. Esta es una de las principales reivindicaciones de los
empresarios, que se han dirigido ya en numerosas ocasiones al
Ayuntamiento solicitando que se agilicen las gestiones para la
recepción definitiva, de manera que, por ejemplo los viales, pasasen
a ser propiedad del Ayuntamiento, o bien continuasen siendo privados
pero de uso público. Ahora mismo, el mantenimiento de las aceras, de
los viales, los costes de la iluminación pública, recaen sobre la
economía de cada uno de los empresarios y propietarios, que son los
que se están haciendo cargo de esos espacios. Mientras estas
negociaciones no avanzan, el recinto interior sigue siendo de
gestión totalmente privada. “El problema -explica Julio Alvarez- es
que el Ayuntamiento no quiere tener los viales. Lo manifestó
expresamente el alcalde antes de las elecciones de marzo, en una
reunión mantenida con todos los representantes de las áreas
industriales de Siero”. Así las cosas, no está previsto que se
alcance una solución para los viales ni a corto ni a medio plazo.
Esto genera numerosos inconvenientes, según denuncia el portavoz de
la Asociación. “Al ser las aceras privadas, y no municipales, no se
puede tramitar el correspondiente vado para los accesos a las naves,
de manera que si la raya amarilla pintada delante de los portones no
se respeta, no contamos con medidas coercitivas para poder retirar
el vehículo que interrumpe el paso. En cuanto a la circulación de
los vehículos dentro del polígono, hemos observado que a veces los
viales se utilizan para realizar carreras o circular a una velocidad
excesiva. Tampoco contamos con la policía municipal para corregir
esos comportamientos”.
Otro inconveniente añadido tiene que ver con el tema del agua. La
Asociación se queja de que el Ayuntamiento factura únicamente un
recibo para todos, y tiene que ser la Comunidad de Propietarios la
encargada de reclamar a cada uno su parte del importe total.
Resultaría más sencillo si el Ayuntamiento facturase individualmente
a cada una de las naves, puesto que en la actualidad las tarifas que
se aplican en algunos casos son perjudiciales sobre todo para los
pequeños negocios que tienen un consumo mínimo de agua, en algunos
caso únicamente para mantener los aseos de los empleados. En este
caso todos prefieren que a cada empresario se le pudiera facturar el
consumo real. Además, en la situación actual, si se se produjera
alguna fuga de agua en las naves, es la Comunidad de Propietarios la
que lo tiene que asumir y correr con todos los gastos.
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Pasado industrial
Lo cierto es que la industria instalada en la zona a
finales del siglo XIX supuso un fuerte impulso. Se
trataba de la fábrica de cervezas Aguila Negra, y llegó
a distribuir su producto a toda la Península a comienzos
del siglo XX. Fue un negocio floreciente que dio empleo
a un buen número de personas, hasta que en la década de
los 80 la gestión no supo seguir el ritmo de los nuevos
tiempos. Las ventas decayeron hasta tal punto, que
recién comenzados los 90, hubo que echar el cierre
definitivo. Esto supuso un gran varapalo para la
economía local, en gran medida dependiente de esta
industria. En esos terrenos, adquiridos en los 90 por
Gestión Nora, se levanta actualmente el polígono. |
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Próxima mejora de los
accesos
Cuando en 2002 la promotora
gestionó y llevó a cabo la construcción del polígono,
solicitó una licencia para construir unos accesos que no
llegaron a realizarse. En este momento, las maniobras
para entrar o salir del Polígono Aguila del Nora por la
N-634, antigua carretera entre Oviedo y Santander,
resultan complicadas. Es una vía muy saturada de
tráfico. Los vehículos que vienen de Oviedo tienen que
circular 3 ó 4 kilómetros más hasta llegar a la rotonda
de la N-634 y dar la vuelta para entrar. Los que quieren
salir en dirección a Siero, tienen que tomar la
dirección a Oviedo y dar la vuelta a la altura de la
rotonda del Espíritu Santo. Otras maniobras están
prohibidas. “Ahora mismo el polígono se encuentra
ahogado -se queja Julio Alvarez-, el acceso es difícil y
arriesgado”. La solución sería poner carriles de
incorporación intermedios, regulados por semáforos, de
manera que ambas maniobras estarían permitidas con
seguridad. El tema no se había movido durante años,
hasta que hace unos meses lo retomó la Asociación y la
Comunidad de Propietarios, que consiguió que Carreteras
del Estado desbloquease la negativa a autorizar la
gestión de esa obra. Con el “sí” en la mano, el pasado
mes de septiembre se le solicitó al Ayuntamiento de
Siero la tramitación urgente de la licencia para poder
llevar a cabo la obra y se obtuvo el compromiso del
alcalde. En este momento, se encuentran a la espera de
que se emita una resolución en relación a la licencia de
obras de los accesos y se están estudiando diversos
presupuestos para la obra. |
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Más aparcamientos
Los que hay son escasos para la demanda actual, que
se ha visto incrementada desde la creación en el
polígono de algunos negocios de hostelería que
mueven una cantidad importante de clientes. Pero
todos coinciden en que el problema tiene difícil
solución. No hay espacio disponible, dado que el
polígono está cercado por el río y no le permite
expandirse en ninguna dirección. |
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