__________________

Corren tiempos difíciles para el medioambiente asturiano porque el cartel de "Asturias Paraíso Natural", si alguien no lo remedia, se encuentra en peligro de extinción.

__________________

 

 Opinión

DICIEMBRE 2007

 

 

  Suicidio de Asturias, por Alberto Carlos Polledo Arias

 Algunas tribulaciones del Far West

  Tema del mes: Sector pesquero asturiano ¿Situación de alarma?

 

Suicidio de Asturias

Por Alberto Carlos Polledo Arias

A punto de terminar la seronda, sin prisa, el que es quizás el lapso más bello del calendario ha fijado su impronta por todos los rincones aunque, sin duda, donde el otoño echa los restos es en esa paleta mágica y multicolor con la que día tras noche, insatisfecho en busca de la belleza total, retoca el techo del bosque. Los colores se adueñan de los pinceles; ocres y pardos esclavizan al verde mientras el oro se adueña del resto. Pero, el caos es total cuando el invierno pica a su puerta; los dedos, ateridos, no soportan la rebelión insufrible del espectro que agoniza. Hartas de la vida, las hojas se columpian sobre la brisa o enloquecen con el viento precipitando, con su suicidio, el sueño de la enramada.
Eran las últimas bocanadas de la berrea y los primeros síntomas otoñales, cuando estaba yo sentado a mitad de ladera, escondido tras una peña, contemplando los escarceos postreros de un venado presumido rodeado de hembras y el renacer del arco iris sobre el monte. Entonces -la felicidad nunca es completa-, la mente villana me obligó a poner los pies sobre la tierra. Uno tras otro desgranó, sin tapujos y a borbotones, los terribles problemas que se ciernen, de inmediato, sobre la autonomía asturiana (tenía que decir naturaleza asturiana pero, como para una gran mayoría este es un vocablo etéreo no queda más remedio, para mejor entendimiento, que hablar en términos políticos).
Corren tiempos difíciles para el medioambiente asturiano porque el cartel de "Asturias Paraíso Natural", si alguien no lo remedia, se encuentra en peligro de extinción. El territorio astur es mínimo pero es Bocati di cardinale para los tiburones del gran capital a los que, al igual que siempre, lo único que les interesa es la cuenta de resultados. No importa aniquilar el porvenir de la región si el balance es favorable.
Qué más da seguir convirtiendo nuevos espacios del territorio astur en Reserva de la Biosfera si luego permitimos instalar en ellos parques eólicos en la comarca Oscos-Eo y la innecesaria línea de alta tensión Lada-Velilla, a pesar de que el Fapas la apoye. Por no hablar de la autovía La Espina-Ponferrada que arrasará gran parte del occidente asturiano, o el embalse de Caleao, necesario tan sólo para las grandes industrias que pagan el agua potable a precio de saldo. Qué les voy a contar, que ustedes no sepan, sobre la destrucción de nuestro litoral a manos, fundamentalmente, de empresas constructoras madrileñas y vascas; de la cantera de sierra Sollera, de las balsas de cianuración que Narcea Gold Mines mantiene en Boinás o de las quemas controladas que la consejería de Medio Rural y Pesca pretende realizar en Proaza. Podría seguir hasta mañana nombrando males; daños que tan sólo cesarán cuando el pueblo asturiano despierte y salga a la calle a decir ¡Basta!
Comprometida papeleta la de Belén Fernández, Consejera de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, y la de todo su equipo que, si de verdad hacen honor al medio que representan, tendrán que luchar con todas las armas a su alcance contra todos estos proyectos para salvaguardar el hábitat de los hijos de nuestros hijos. Por mi parte, doña Belén, aunque sin mucha convicción, le doy un voto de confianza. De no ser así, en un futuro, la historia demandará lo que hoy podemos llamar el suicidio de Asturias.

índice

Gonzalo Olmos Fernández-Corugedo

__________________

“El discurso oficial y la imagen promocional que se estila en Asturias tiene más que ver con la Asturias central y oriental que con la del Navia-Eo. La falta de aprecio por los poderes públicos es un hecho.

__________________

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Alberto Vizcaíno

Director General de Pesca del Principado de Asturias

 

 

 

 

 

 

“Los ajustes están afectando a todas las Comunidades, por tanto, hacer un análisis únicamente sobre una de ellas sólo puede responder a la ignorancia o a la mala intención”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Hay crisis, pero para todos. No es una consecuencia de la política del gobierno asturiano, sino que es consecuencia de la política nacional y de Bruselas”

Comentarios

Algunas tribulaciones del Far West

Por Gonzalo Olmos Fernández-Corugedo

Uno de los principales retos de Asturias posiblemente sea la cohesión territorial. A pesar de contar con una superficie relativamente pequeña (10.603,57 km2), la diversidad de territorios, la difícil orografía, y sobre todo la concentración de población y actividad en el Área Central provocan que una buena parte de los municipios de las alas queden fuera de los polos de atracción y centros de decisión en materia económica, política o cultural. Asturias es pequeña, pero diversa y compleja, y entre sus 78 concejos muchos luchan simplemente por no quedar a merced de la despoblación o el envejecimiento, convirtiéndose en un desierto verde lleno de historias antiguas, con más pasado que futuro. Es cierto que en los últimos años mucho se ha hecho para revalorizar el mundo rural asturiano, y que además la brecha causada por las dificultades en las infraestructuras de comunicación poco a poco va disminuyendo. Pero la dinámica parece difícil de resistir para muchos pueblos y villas que, a cuentagotas, ven escapar su aliento.
A esta tendencia que tanto cuesta combatir se une, en algunos casos, una cierta sensación de desamparo institucional y de indiferencia del resto de la Comunidad. Posiblemente eso suceda especialmente en el Occidente asturiano, que alguno ha calificado con cierta retranca como nuestro Far West particular. La comarca entre el Eo y el Navia, Emtrambasauguas aún la llaman los románticos, tiene un vasto territorio y una población menguante, sobre todo en el interior pero también en la propia costa. Las infraestructuras de transporte son, con mucho, las peores de Asturias, aunque hayan mejorado y las perspectivas sean más halagüeñas. La dotación en equipamientos y servicios públicos es digna pero insuficiente para toda su extensión. Pero lo peor no son estas carencias, inevitables en buena medida, sino la impresión que muchos de los ciudadanos de esta parte de Asturias no pueden evitar: se sienten en cierto modo fuera de juego, ajenos al discurrir de la vida pública, social y económica asturiana, un poco dejados de la mano de Dios, dirían los más pesimistas; y, por consiguiente, incipientemente cansados de esa desidia que les sitúa no sólo en la periferia geográfica sino también en la periferia de la agenda política.
Lo preocupante es que seguramente tengan bastante razón. El discurso oficial y la imagen promocional que se estila en Asturias tiene más que ver con la Asturias central y oriental que con la del Navia-Eo. La falta de aprecio por los poderes públicos es un hecho. Y la desatención a los problemas comunes y rasgos identificativos de este territorio es común en la generalidad de los dirigentes regionales. Por fortuna esto no ha hecho merma en el sentimiento de asturianía de los eonaviegos, robustecido si cabe por oposición a determinadas veleidades que provienen del otro lado de la Ría del Eo -que ahora algunos quieren rebautizar con la tautológica denominación Ría de Ribadeo- y por la activa militancia asturiana de algunos colectivos culturales como Xeira o Rapalcois. Mención aparte merece la situación de la fala o gallego-asturiano, denominación ésta última utilizada por la Ley de Uso y Promoción del Bable/Asturiano; se trata de una lengua de transición que sigue muy viva y que es utilizada como vehículo normal de expresión por muchos habitantes de esta zona. Pese a ello, las administraciones públicas han optado por ignorarla, bien subsumiéndola directamente en la lengua gallega, o bien considerándola una variante de la lengua asturiana, sin analizar su especificidad ni otorgarle la protección que merece como instrumento de expresión oral de miles de asturianos del Occidente.
Es tiempo, por lo tanto, de reforzar la integración de todas las Asturias, y de hacer partícipes a todos los territorios que la componen del mismo proyecto común. Quizá para ello sea necesario que muchos asturianos reconozcan –reconozcamos- que ni siquiera hemos sido capaces en todos estos años de recorrer y conocer las múltiples caras y realidades de nuestra propia tierra.

índice

Tema del mes

Sector pesquero asturiano ¿Situación de alarma?

Los reajustes que vive el sector pesquero asturiano han saltado a las páginas de nuestros medios y han generado controversias como consecuencia de las interpretaciones que se dan a los diferentes datos existentes sobre la situación del sector. Al respecto, el Director General de Pesca del Principado de Asturias, Alberto Vizcaíno, nos da su visión sobre este tema que tanto preocupa a la sociedad asturiana y del cual dependen muchos empleos en nuestra región.

-La interpretación de los datos sobre la evolución del sector pesquero asturiano ha llegado a crear cierta alarma. ¿A qué se debe?
-Creo que es una mezcla de ignorancia, por un lado, y de mala intención por otro. Me parece que se han utilizado los datos de una manera torticera; la otra posibilidad es una ignorancia absoluta en el manejo de datos estadísticos. Sentando así las premisas iniciales, añadiré que la situación del sector pesquero asturiano no es una situación que se pueda analizar aisladamente.

-No cabe duda de que se respira inquietud en el sector. ¿Cuál es la situación?
-Asturias no es el centro del mundo en materia de pesca y su situación habría que analizarla, como mínimo, comparándola con el resto de comunidades autónomas de la cornisa cantábrica, que son las que están en unas condiciones más parecidas, con respecto a todas las comunidades litorales españolas. Por otro lado, no podemos abstraernos de situaciones que afectan a la evolución de todas las regiones pesqueras de la Unión Europea. Los fondos comunitarios tienen como principal objetivo el ajuste del esfuerzo pesquero que, huyendo de eufemismos, sólo puede ser un ajuste a la baja.

-¿Cómo es ese ajuste?
-Es evidente que las flotas pesqueras, en todo el mundo, están sobredimensionadas con respecto al estado de los recursos. Las líneas de ajuste van encaminadas a deshacerse de aquellas unidades de flota más envejecidas y dejar la parte más moderna de la misma. Y por tanto, se reduce el empleo. Por otra parte, otra de las líneas de financiación importante es la modernización de las unidades que quedan, lo que lamentablemente, va también en detrimento del empleo, porque barcos que hace una década necesitaban 14 ó 16 tripulantes ahora tienen suficiente con la mitad. Todo eso es algo que está afectando a todas las Comunidades, por tanto, hacer un análisis únicamente sobre una de ellas sólo puede responder a la ignorancia o a la mala intención.

-Sentadas esas bases, ¿cuál sería entonces el análisis?
-Si estudiamos los parámetros de ese informe, “Evolución de flota y reducción del empleo”,  y nos comparamos sólo con nuestros vecinos, que tienen unas circunstancias más parecidas a las nuestras. La situación de Asturias está por encima y compite perfectamente con las comunidades limítrofes. Por ejemplo, el número de pescadores afiliados -son datos oficiales, datos del Instituto Social de la Marina, no de la Dirección General de Pesca-, vemos que del 2000 al 2005 la media anual de variación en Asturias del empleo es del -3,7%. Es decir, que en esos cinco años y como consecuencia de esa política de ajustes, la media del empleo perdido año a año es del 3,7%. Si miramos a Galicia, esta comunidad tiene el -3,3%, es decir, está un poquito mejor que Asturias. Si nos fijamos en Cantabria tiene el -8,7% y el País Vasco tiene un -3,7%, como nosotros.
Todo esto no tiene que ser un consuelo, pero si es necesario ver que se trata de un proceso normal, consecuencia de esas políticas de ajuste, y que Asturias no está sufriendo esa disminución de una manera diferencial, negativa, con respecto a nuestros vecinos. Por otro lado, si miramos los datos del ISM (Instituto Social de la Marina) de armadores y de mariscadores, Asturias es la única comunidad autónoma del Cantábrico y del Noroeste con una evolución positiva para ese periodo de 2000 al 2005 del 6,5% de incremento. Con disminuciones, por ejemplo, en Galicia del 1,9%, del -3,3% en el País Vasco o de 9,9% en Cantabria. Insisto, son datos del ISM. Si combinamos esas dos tablas, la de empleo y ésta, los datos finales son que Asturias presenta el dato menos negativo de todo el Cantábrico y región Noroeste. En esos cinco años perdemos el 0,6%, frente al 2,6% de Galicia, al 3,6% del País Vasco o el 9% de Cantabria.

-¿Cree que falta más cautela a la hora de manejar e interpretar los datos por la alarma que suscita?
-Evidencia que se han manejado esos datos con una absoluta falta de rigor, o con una absoluta mala intención. Es más, si cambiamos de fuente de datos y nos vamos a la Secretaría General de Pesca Marítima, es decir, al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que es otra fuente oficial, y tampoco son datos de la Dirección General de Pesca; Asturias desciende a un -3,19% en el número de pescadores, Galicia a -3,49% y el País Vasco a -6,71%. Por tanto, nosotros estamos evolucionando. Hay crisis, pero para todos, y además, no es una consecuencia de la política del gobierno asturiano sino consecuencia de una política nacional y de Bruselas. Sólo tenemos peores datos que Ceuta, Cantabria y Cataluña. No podemos decir que estamos en una mala situación.

-¿A qué se debe la disminución de las toneladas desembarcadas en Asturias?
-Los datos que manejamos hasta agosto, con respecto a la media de los años anteriores en estas mismas épocas del año, revelan que tenemos una disminución de 1.300 toneladas. Primero, hay que esperar a que acabe el año para tener una mayor certeza de este dato. Segundo, hay que ver qué parte de esas 1.300 toneladas se debe a que se ha vendido fuera, o que se ha pescado menos. Y en tercer lugar, hay oscilaciones que dependen de muchas cuestiones, como del tiempo climatológico, de los días que han podido pescar los barcos.

-¿Los barcos que venden en otros puertos no cuentan en nuestra estadística?
-Efectivamente, hay barcos que en determinadas ocasiones venden en otros puertos. Es una decisión puramente empresarial. Si tu barco está saliendo de caladeros del Gran Sol y llega por radio la información de que en Santander se está pagando un euro más el kilo, puedes desviar el rumbo del barco un grado y en vez de desembarcar en Gijón o Avilés, desembarcas en estos sitios. Esa decisión, la han tomado los barcos asturianos en muchas ocasiones, igual que barcos de otras procedencias lo han hecho en puertos asturianos. Por tanto, no se puede jugar con los datos y sacar la única conclusión que perjudica al Gobierno Asturiano.

índice

 

 

 
   

No actual   Nos anteriores  I  Contacto  I  Quienes Somos  I  Aviso Legal  I  Política de privacidad  I

I  © Diseño y alojamiento: Fusion10.net  I