Cultura

ENERO 2007

 

 

 Mitología. Algunas trastadas del Diablu.

  Ecología. Tras la navidad, un bosque a la basura.

 Libros.

 

 

Mitología


 

Diablu

 Algunas trastadas del Diablu

Conviene recordar que bajo el nombre de Diablu o Diañu en realidad se ocultan otros personajes y mitos que fueron así cristianizados. 
Texto e ilustración: Alberto Alvarez Peña

Resulta frecuente encontrar aventuras iguales, referidas lo mismo al trasgu que al diablu. En la toponimia menor de Cuideiru encontramos un lugar llamado El Trasgo, en el Río Santantón, donde se decía que las mujeres que iban a lavar la ropa huían atemorizadas al ver a un hombre muy pequeño y arrugado lavando su gorro colorado mientras cantaba: "Llava, llava mio gurretín, pa mañana tenelu fresquín". Se decía que era el diablu. Esto es debido a la asunción de estos mitos por la Iglesia como demonios menores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Montaña Central de Asturias

 

V Pliegos de Cordel

 

Catálogo provisional de los macromicetos (setas) de Asturias

 

 

 

 

 

 

 

El Zapato de Cenicienta

En El Regueiru La Xuxipas, en Llindemurias, entre Villarín y Acebeu (Salas) la gente no se atrevía a pasar por miedo a encantos y apariciones del diablo.
En La Regueira'l Pilar de Maeza (Salas) el diablu se aparecía lavando los esparminos mientras cantaba: "Rau, rau, la morena y el salau".
En Ouviñana (Cuideiru) le llamaban El Piricu. Se decía que era el diablu. Tenía cuernos y rabo, y la apariencia de un hombre pequeño y arrugado. Andaba haciendo ruidos por el desván de las casas. Era muy bailarín y le gustaba hacer música entrechocando dos guadañas. Si la gente se quería marchar de casa, agobiados por sus travesuras, era imposible porque también él se mudaba de casa con ellos. Esta historia aparece muchas veces referida al Trasgu. En Ouviñana decían que se veía frecuentemente a Piricu corriendo por los caminos y sacando chispas y fuego de las piedras en su carrera.
En La Isla (Colunga) le llaman El Gorretín Colorao. Vive en una cueva en la playa de La Raposera y se introduce en las casas por la chimenea para hacer sus travesuras, cambiar los muebles de una habitación a otra o xuncir dos xatos con el mismo collar.
En Cuenya (Nava) y Bioves, en el mismo conceyu, es el trasgo que baja por las calamiyeres (las cadenas del pote) para coger las mejores tajadas. Quizás por eso en Llanuces (Quirós) se decía que les calamiyeres, antiguamente, tenían grabada una cruz para impedir que el diablo bajase por ellas.
Este tipo de leyendas asturianas también aparecen en otros lugares, vinculados a los Lutins en Francia, o a Puck o Phouka en Gales o Irlanda, mismos personajes que nuestro Trasgo, vinculados a los espíritus lares del mundo antiguo, de reminiscencias indoeuropeas (célticas, germanas o romanas) pero que, con el cristianismo, también fueron asumidos como diablos menores. De hecho Puck es el nombre que en inglés antiguo recibía el diablo.
Al igual que ocurre en Asturies, todos estos personajes pueden cambiar de forma a voluntad con la finalidad de gastar bromas pesadas a los mortales (caballos, carneros, perros, gatos, etc.). En Brasil también encontramos el homónimo al trasgo, el Saci Perere, oscuro, de gorro rojo y manos agujereadas, aficionado también a gastar bromas y dar sustos.
Se dice que son los espíritus de los niños no bautizados nacidos de las esclavas forzadas por los terratenientes. Evidentemente no se trata de un mito autóctono brasileño, sino que se debe a la influencia portuguesa. En Portugal a su trasgo particular le llaman Pasadelo, el da mao furada. El trasgo asturiano también tiene una mano agujereada.
Fray Benito Jerónimo Feijoo decía de trasgos y duendes, en el siglo XVIII: "(...) No son ángeles buenos, ni ángeles malos ni almas separadas de los cuerpos, sino unos espíritus familiares, semejantes a los Lemures de los paganos(...)".
Y es cierto que, en algunas leyendas los trasgos o duendes puedan ser serviciales realizando las tareas de casa y del campo, pero la visión más extendida de la Iglesia sobre estos mitos fue la del Diablo, en As Mestas (Cuaña) se decía que al trasno lo tenía encadenado a la pata de la cama el mismísimo Papa de Roma. ∆

 

Ecología


 

Tras la navidad, un bosque a la basura

Una de las grandes contradicciones de la Navidad es el sacrificio de miles de árboles.  Información facilitada por GREEN (Grupo de Recuperación de Espacios Naturales)

El abeto al ser un árbol de hoja perenne, y por tanto estar siempre verde se asociaba a las antiguas fiestas del nacimiento del año nuevo y al triunfo de la vida sobre los rigores del invierno. La primera noticia que se tiene de un árbol de Navidad data de hace casi 500 años, de 1539 en Estrasburgo.
Pero la costumbre no comenzó a extenderse hasta mediados del XIX, primero en Europa central y después en Norte América. En la Península Ibérica, así como en los países mediterráneos, el adorno tradicional navideño es el Belén; pero la influencia de la cultura norteamericana está haciendo cada vez más popular el uso del árbol de Navidad. Últimamente es una moda en auge debido al abaratamiento de los precios.
Sin embargo, son pocos los árboles que sobreviven a la dura prueba de la Navidad. Los problemas principales son la aclimatación debido al choque entre el frío del invierno y las calefacciones, la falta de nutrientes, y aunque legalmente deben venderse con raíces, muchas veces éstas son insuficientes o disponen de poca tierra. Incluso con un sistema eficaz de recogida, sólo se salvaría uno de cada cuatro.
No son árboles autóctonos, por lo que no son aconsejables para repoblar zonas naturales o espacios protegidos, pero pueden adornar parques, jardines. Uno de los usos más útiles y ecológicos de estos árboles es el de pantalla acústica y contra la contaminación, en especial la producida por partículas en suspensión.
Si no sabes qué hacer con él al acabar las fechas navideñas, en estos últimos años muchos ayuntamientos han dispuesto un sistema de recogida de árboles navideños. Ponte en contacto con tu ayuntamiento y asegúrate de que el árbol no termine en la basura y pueda ser replantado. ∆

 

Libros


 

Montaña Central de Asturias
Donde el vértigo se llama libertad

Arnaud Späni, Faustino F. Alvarez. Con la colaboración de Pepe Monteserín
Consorcio para el desarrollo de la Montaña Central de Asturias

El fotógrafo Arnaud Späni ha recreado estos paisajes del corazón de Asturias con la caligrafía de la luz filtrada por la niebla, tanto en los grandes espectáculos de la naturaleza, como en la minuciosidad expresiva de lo más humilde. Arnaud ha logrado capturar con su cámara la cuarta dimensión de los sentimientos, y de sus fotos manan el olor de la tierra y el sonido del aire. (Faustino F. Alvarez)

 

V Pliegos de Cordel

Carmen Ruiz-Tilve Arias
Editorial Laria

Estos quintos pliegos de Cordel, prologados por Juan Ignacio Ruiz de la Peña, recogen los publicados, dos veces por semana, en el diario La Nueva España de Oviedo en los años 2004 y 2005. Con ellos cumple la serie diez años. Son estos artículos hojas volanderas en las que se repasa, se anuncia o se refuerza la vida local, tejida con los mimbres de lo cotidiano, formando estampas coloristas que en muy poco espacio constituyen piezas literarias singulares.
Su autora, Carmen Ruiz-Tilve Arias, es desde hace cuatro
años Cronista Oficial de la ciudad. ∆

 

Catálogo provisional de los macromicetos (setas) de Asturias

E. Rubio, A.Suárez, M. A. Miranda y J. Linde
Real Instituto de Estudios Asturianos

 Nuestro Catálogo de Macromicetos (setas) de Asturias, trata de rellenar una ancestral laguna del conocimiento de los seres vivos en nuestra región. En una Comunidad moderna y desarrollada como la nuestra, en la que todos los organismos vivientes son conocidos y se encuentran más o menos censados, nos encontrábamos con una situación realmente paradójica: precisamente el Reino que aglutina un mayor número de organismos estaba totalmente olvidado.
En los años ochenta iniciamos nuestros estudios. En aquella época, la bibliografía micológica era escasa y nuestros medios muy limitados; pero, desde entonces, nuestro catálogo no ha dejado de crecer. Pensemos por un momento que el número de especies fúngicas descritas en el planeta alcanza una cifra cercana al medio millón y que, anualmente, varios centenares de especies nuevas para la ciencia se descubren.
Nuestro trabajo es una obra de carácter corológico que trata de un reducido grupo de hongos, los Macromycetes, aquellos capaces de formar cuerpos fructíferos o "setas" de un tamaño tal que nos permita detectarlos a ojo desnudo o con el auxilio de una lupa. No incluye, por ello, la inmensidad de hongos microscópicos, ni tampoco aquellos hongos incapaces de formar esporocarpos.
La obra va dirigida a los amantes de la Naturaleza en general y, de manera más específica, a los ya iniciados en la Micología. No se trata de un trabajo confeccionado para las personas que quieran aprender a determinar hongos ni una guía de campo al uso. Con esta aportación, damos un primer paso para aumentar el censo de hongos superiores a nivel estatal, proyecto que contempla la Flora Mycologica Iberica.

Enrique Rubio

 

El Zapato de Cenicienta
El cuento de hadas del discurso mediático

Mª Isabel Menéndez Menéndez
Trabe

Mª Isabel Menéndez Menéndez (Oviedo, 1967) es licenciada en Ciencias de la Información por La Universidad de Santiago de Compostela. Especialista en temas de género, ha impartido conferencias y publicado varios artículos y libros de temática feminista -El cuarto poder, ¿un poder de mujeres? (2003), Entre Penélope y Mesalina. El discurso de las revistas para adolescentes (2005)- y la guía didáctica The End, estudio desde una perspectiva de género de algunas películas comerciales.

-¿Hasta qué punto los medios de comunicación mantienen e incluso crean los estereotipos por los que se rigen las mujeres en la actualidad?
-A mi juicio, los medios de comunicación reproducen estereotipos tradicionales, alejados de la realidad de las mujeres contemporáneas, porque les interesa mantener cierto orden social. Los medios con frecuencia olvidan su carácter de servicio público para funcionar casi en exclusiva según razones comerciales y económicas. En este sentido, las líneas que marcan las empresas anunciantes tienen mucho que ver en la inclusión o no de determinados contenidos, especialmente en la ausencia de temas o protagonistas. La concentración de medios, en manos de grandes capitales, no favorece tampoco la aparición de determinados enfoques. Por último, las corrientes neoliberales están más interesadas en reproducir un perfil femenino conservador que en proponer perspectivas emancipadoras. En cuanto a la pregunta de si también crean estereotipos, yo me sitúo entre quienes opinamos que los medios no son espejos de la realidad sino que crean dicha realidad.

-¿Ha avanzado en los últimos años la imagen de la mujer en los medios, hacia un modelo menos encasillado y más ajustado a los valores de igualdad?
-El modelo de mujer que proponen los medios ha evolucionado, eso es innegable, y aparece hoy un retrato más plural, que incluye algunas realidades hasta ahora invisibles. Sin embargo, no se trata de un modelo que responda a los valores de igualdad porque, en general, se ha modificado un perfil tradicional, apoyado en los valores de la feminidad clásica como son la maternidad o el matrimonio, para ser sustituido por una mujer sometida a la tiranía de la belleza. Se ha cambiado un discurso por otro, en lugar de proponer una imagen de auténtica independencia. No obstante, se aprecian algunas mejoras como por ejemplo normalizar la actividad laboral remunerada.

-¿Qué esperas que aporte en este sentido una obra como ésta?
-En El Zapato de la Cenicienta analizo, sobre todo, los productos mediáticos dirigidos a mujeres, básicamente la prensa rosa y sus versiones televisivas, porque creo que son los discursos más conservadores y sexistas. Aunque no creo que sea malo consumir este tipo de prensa, sí considero importante analizar los mensajes que difunden. Cada vez más se trata de un discurso violento y sexista, donde la apariencia es el único valor y en el que las mujeres que destacan no lo hacen por razones intelectuales sino por sus relaciones amorosas o por su físico. Es un discurso reaccionario que debemos identificar. Mi objetivo, al escribir este libro, es únicamente ayudar a la formación de una audiencia crítica, que sea consciente de cuáles son los problemas de este tipo de formatos. ∆

 

 

 
   

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