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Las miras de la
Asociación se centran ahora en las redes de telecomunicaciones de
alta velocidad, en la televigilancia, en el transporte, o en la
preocupación por el medio ambiente.

La abundancia de
empresas en la zona permite la reducción de costes en transporte
tanto a la hora de adquirir como de vender productos. |
El área industrial de ASIPO está ubicada en el concejo de Llanera,
en el mismo corazón no sólo geográfico de Asturias, sino también
industrial. El triángulo que forman Oviedo, Gijón y Avilés da
asiento a la mayor parte de los casi 130 polígonos que posee el
Principado, y Llanera en concreto concentra a tres de los mayores:
Silvota, Parque Tecnológico y el propio ASIPO. La elección del lugar
no pudo haber sido mejor por parte del poco más de un centenar de
empresarios que suscribieron el proyecto del polígono hace ahora
tres décadas. Eran tiempos en los que muchos empresarios demandaban
grandes parcelas en las que asentarse junto a otras empresas para
así poder compartir las mismas infraestructuras. Las ciudades
empezaban a desplazar las naves industriales por primera vez hacia
los extrarradios. Por ello en 1968 nacía dentro de la Asociación
Sindical, la Asociación de Empresarios de ASIPO. Compraron el
terreno a la Unión de Explosivos Río Tinto S.A. por 103 millones de
las antiguas pesetas, para luego urbanizarlo, parcelarlo y
entregarlo a los socios. En 1973 se entregaron las primeras parcelas
para poco a poco terminar de desarrollarse.
En la actualidad el polígono aloja a unas 220 empresas y sigue
creciendo. Al desarrollo del Parque Empresarial que está llevando
SOGEPSA con sus edificios ya terminados ASIPO I y II, se va a sumar
próximamente el tercer y último edificio de este parque -ASIPO III-
y una ampliación situada más allá de la calle C. Esta última,
conocida como ampliación D, será de una envergadura considerable, ya
que abarcará unos 390.000 m2. Todavía no existen plazos para su
ejecución, que depende enteramente de una promotora que es
propietaria prácticamente de la totalidad de los terrenos. Y es que
si algo se demanda en esta zona, es suelo industrial. La ubicación
es idónea, ya que cuenta con salida directa a la Autovía A-66, y por
tanto a Oviedo, a los puertos de Gijón y Avilés, al aeropuerto o a
la salida hacia la meseta. Además, la abundancia de empresas en la
zona favorece la sinergia entre ellas, permitiendo la reducción de
costes en transporte tanto a la hora de adquirir suministros, como
cuando hay que vender productos de un modo más competitivo. El
pasado mes de octubre, en una publicación que editó la Asociación de
Empresarios del polígono de ASIPO, se destacaba que este polígono
era en la actualidad uno de los mayores motores de dinamización del
mercado laboral asturiano. Algo lógico, si se tiene en cuenta el
enorme movimiento empresarial que aquí se da.
Se estima que en ASIPO trabajan unas 2.500 personas, y que la media
de trabajadores por empresa es de diez. En general se trata de
pequeñas y medianas empresas, la mitad de las cuales son industrias
manufactureras. La otra mitad por orden de importancia corresponde a
empresas de transporte, comunicaciones, almacenamiento, construcción
y hostelería básicamente. La variedad de los sectores aquí
representados es una de sus características: desde el metal hasta la
piedra o la madera; de la automoción a todo tipo de maquinaria,
pasando por el reciclado, las gráficas, el transporte, etc.
Pero hablar de ASIPO no es sólo hablar de un espacio, sino también
de la importancia de una asociación de empresarios con una larga
tradición. Si en el aspecto de infraestructuras, servicios o
comunicaciones este lugar siempre ha sido modélico, en el terreno de
la cooperación no lo ha sido menos. Gracias a la Asociación de
Empresarios se ha llegado hasta donde se está, y eso a pesar de la
cantidad de problemas que ha tenido todos estos años derivados de la
falta de apoyo de la Administración. Servicios tan básicos como la
telefonía, la luz o el agua tuvieron que ser instalados y costeados
por la propia Asociación. Hoy los retos pasan por adecuarse a la era
tecnológica que nos ha traído este nuevo siglo, para seguir siendo
un polígono competitivo. Las miras de la Asociación se centran ahora
en las redes de telecomunicaciones de alta velocidad, en la
televigilancia, en el transporte, o en la preocupación por el medio
ambiente. ∆ |