Al sur de Bélgica, en Lieja, mineros, albañiles y trabajadores de la siderurgia venidos de Blimea, Sotrondio o Pola de Lena nos recuerdan que, no hace mucho tiempo, en Asturias pensábamos más en emigrar que en echar raíces en la tierrina.

 

 Opinión

FEBRERO 2007

 

 

 Made in Asturias. En Europa sin complejos

  Comuniones por lo civil

 Salud mental: ¿la cuenta pendiente?

 Consumo de drogas en Asturias

 

 

Made in Asturias

En Europa sin complejos

Por Juan M. Fernández Carnicer (*)

Sólo con dar un paseo por el bruselense barrio de Midi sientes el carácter especial del asturiano. Bares, tiendas de comestibles y talleres te hacen sentir en casa. En el centro de la ciudad, desde una de las calles adyacentes a la Gran Place emerge un rótulo en uno de los edificios más emblemáticos de Bruselas que reza, Casa de Asturias. En su interior, exposiciones de jóvenes artistas asturianos, oficinas y un restaurante con muestras de nuestra mejor gastronomía cubren los espacios del remozado edificio institucional del Principado.
Al sur de Bélgica, en Lieja, mineros, albañiles y trabajadores de la siderurgia venidos de Blimea, Sotrondio o Pola de Lena nos recuerdan que, no hace mucho tiempo, en Asturias pensábamos más en emigrar que en echar raíces en la tierrina. No hay duda del carácter universal del asturiano. Por algo decía Salvador de Madariaga que "el asturiano es el más europeo de los españoles".
Es un hecho incuestionable la gran transformación que España y también Asturias han sufrido (y por supuesto gozado) en los últimos años. Algo han influido con seguridad los 1,85 euros recibidos por euro dado o los 300.000 empleos directos creados por los fondos estructurales. La buena negociación de las Perspectivas Financieras 2007 - 2013 ha permitido asegurar que España será receptora neta de ayudas hasta 2013 a pesar de que ya a día de hoy rozamos la convergencia en la Europa a 25. Algunos de estos fondos permitirán finalizar la ampliación del Puerto del Musel, obra estratégica para la región o la construcción de la autovía La Espina- Ponferrada, imprescindible para el equilibrio regional y que va a permitir que el occidente asturiano pueda trabajar a pleno rendimiento.
La nueva Y griega asturiana une el Musel con la puerta de Pajares y con la nueva puerta del Rañadoiro que nos acerca a Portugal. De nosotros, de nuestra visión de negocio y de nuestra capacidad para producir y exportar por estas mismas vías productos de calidad dependerá en buena medida el bienestar de todos.
Las comunicaciones han mejorado pero quizá nuestro tejido económico no es capaz aún de afrontar con garantías el envite del exigente mercado. Nuestra reconversión ha sido fortísima y aún no hemos conseguido encontrar sustituto a las que han sido durante años nuestras principales fuentes de riqueza. Esas que con el sello made in Asturias debemos mandar de vuelta desde el Musel.
Peligrosas son las profecías de quienes vaticinan que turismo más construcción pueden hacer olvidar los empleos perdidos; no debemos caer en esta quimera. El turismo es un sector muy cambiante y vivir de él en España es sinónimo de sol, atascos y desmanes urbanísticos. Debemos ser la oferta del turista que reconozca y quiera premiar nuestro esfuerzo por la protección de nuestras costas y paisajes. Los otros encontrarán su acomodo en el apartamento 18 C del bloque A de la Urbanización "Teníamos vistas al mar en los planos".
La industria es absolutamente compatible con el turismo. La imagen de Asturias es la que se ve desde el museo del ancla de Salinas donde la magnífica playa no impide que 4 kilómetros más allá salgan productos siderúrgicos de primerísima calidad para todo el mundo.  Es esta actividad y no otra la que consigue anclar población. No debemos olvidar nuestra riqueza forestal apostando de una manera decidida por el uso múltiple, la selvicultura y la explotación ordenada del monte que es la única fórmula que garantiza su verdadera conservación. Ni tampoco nuestra agricultura, ganadería o pesca unidas a la gran apuesta por la energía y las nuevas tecnologías.
Asturias debe apostar por lo que sí tiene y aplicar imaginación, diseño y modernidad para ganar el futuro. La única manera de conservar es dar utilidad a nuestras tierras implicando a sus habitantes en su gestión.
Debemos mirar con cierta preocupación la escasa natalidad y la despoblación de algunas zonas. El plan diseñado por el Principado para recuperar a reconocidos profesionales nacidos aquí para que piloten desde Asturias proyectos empresariales de altura es una magnífica noticia.
Una vez le preguntaron a Pablo Picasso acerca de la inspiración. El contestó: No sé qué es la inspiración pero desde luego si un día viene a buscarme con total seguridad va a encontrarme trabajando. A eso nos debemos afanar en Asturias, a que la globalización, que ya ha llegado, nos encuentre preparados para cumplir con los retos que en el marco de la UE se propone la Estrategia de Lisboa: innovación, competitividad y un mayor dinamismo de nuestras economías sustentadas en la sociedad del conocimiento.∆

(*) Asistente Territorial en Asturias. Coordinador de la Red Territorial. Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo.

 

Gonzalo Olmos Fernández-Corugedo

De las diferentes parroquias que visitó (el arzobispo de Oviedo) sólo en una pudo oficiar misa, para una sola feligresa. Se manifestaron dos realidades en un solo acto: el despoblamiento del mundo rural asturiano y la desafección creciente de la ciudadanía hacia la Iglesia Católica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

José Ramón Riera
Foto: Fusión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comuniones por lo civil

Por Gonzalo Olmos Fernández-Corugedo

Me cuentan que hace no muchos años, en una parroquia de Oviedo más de un niño celebró su comunión por lo civil, según la expresión acuñada por los padres. Se trataba de convertir la celebración de este sacramento católico en una necesaria representación para satisfacer piadosamente a familiares (generalmente abuelos) deseosos de que el niño querido protagonizara ese rito de paso ante sus ojos. En estos casos los padres no tenían mayor intención de educar al crío en los dogmas católicos, ni obligar al hijo a las correspondientes sesiones de catequesis en las que aprendería a recitar el credo, el padrenuestro o la salve. De modo que la solución era tirar por la calle del medio y acudir a una suerte de redención por metálico: previo pago de la correspondiente aportación extraordinaria a la parroquia, el niño, -sujeto pasivo de la comedia- se incorporaba a la lista de elegidos para el sacramento. En ocasiones, seguramente para remediar la mala conciencia del párroco o por pura apariencia, mediaba un singular examen que venía a ser algo así como un control de memoria en materia sagrada, y que consistía en que el aspirante a comulgante repitiese una o dos oraciones elementales. En un caso de estos cuyos detalles han llegado a mis oídos el pago consistió en 5.000 ptas. de las de mediados de los 80 y una sábana para cubrir los bancos de iglesia. Cosas de la apostólica y romana.
Al igual que en aquella "comunión por lo civil", no pocos sacramentos de la fe católica han pasado a ser ceremoniales de encuentro familiar vacíos de contenido religioso, con la evidente connivencia de los oficiantes. No me digan ustedes que no conocen, por ejemplo, a decenas de novios y novias que se han casado por la Iglesia porque queda más bonito -dicen ellos- o para dar gusto a la familia, con escasa o nula motivación religiosa. No es una denuncia moral -poco me importan esas decisiones estrictamente personales-; es una evidencia constatable: la celebración de bautizos, comuniones y matrimonios ha convertido a la Iglesia Católica, en buena medida, en una agencia de eventos sociales que, además, pierde clientela a marchas forzadas. La democracia les ha traído una competencia irresistible, de la mano de la acofensionalidad del Estado y del laicismo creciente. Las bodas civiles tienen larga tradición -en la noche de los tiempos estaban antes que el enlace católico- y ganan terreno; existen incipientes experiencias de ceremonias de bienvenida a la comunidad sustitutivas del bautizo; y el día menos pensado se inventará algún rito institucionalizado de abandono de la infancia que comerá espacio a la primera comunión. En definitiva, la gente se hace, por fortuna, menos hipócrita; algunos, además, dan la espalda a las consignas morales más anticuadas de la Iglesia o rechazan el alineamiento de su jerarquía con los sectores políticos más conservadores. Con el ceremonial sustitutivo civil, además, se ahorran en muchos casos el impuesto revolucionario del párroco de turno.
Hace unas semanas, concretamente el domingo 24 de diciembre del año pasado, el arzobispo de Oviedo, en un gesto loable, quiso sustituir al cura de varias parroquias de Onís que había fallecido recientemente. De las diferentes parroquias que visitó sólo en una (San Antonio de Robellada) pudo oficiar misa, para una sola feligresa. Se manifestaron dos realidades en un solo acto: el despoblamiento del mundo rural asturiano -en riesgo de convertirse en un desierto verde-, y la desafección creciente de la ciudadanía hacia la Iglesia Católica. De esta segunda conclusión la Iglesia Católica ya es consciente, pero su propia inercia, y el ritmo de los tiempos, hace casi imposible una reacción; su feligresía mengua en progresión geométrica al tiempo que, paradójicamente, crece su pretensión de influir en la toma de decisiones y en el texto de las leyes del Estado.
Quizás la Iglesia Católica deba empezar a cuestionarse algunas de sus pretensiones, empezando por su fracasado intento de monopolizar el enjuiciamiento y orientación de la moralidad individual y colectiva. Las verdades de la Iglesia Católica hace mucho que ya no son verdades absolutas e irrebatibles para la mayoría de la población, ni siquiera para una gran parte de los que continúan autodefiniéndose como católicos al ser encuestados. Y, por supuesto, contrariamente a la consigna de todos los ministros de las diferentes confesiones religiosas -la católica y cualquiera de las otras- no todo lo que está al margen de la fe religiosa es relativismo, ausencia de valores y vacuidad espiritual. ∆

 

 

Consumo de drogas en Asturias


Un informe que invita a la reflexión

El informe "Observatorio sobre Drogas para Asturias", difundido en diciembre del 2006 por la Consejería de Salud del Principado, pone sobre la mesa datos estadísticos sobre el consumo de drogas en Asturias. Según José Ramón Riera, Director General de Organización de las Prestaciones Sanitarias y responsable de la Unidad de Coordinación del Plan sobre Drogas, el estudio sirve también como método de análisis de los comportamientos de los jóvenes, y pone de manifiesto la necesidad de establecer políticas informativas y formativas.


José Ramón Riera
Director General de Organización de las Prestaciones Sanitarias y responsable de la Unidad de Coordinación del Plan sobre Drogas

-¿Le sorprenden los resultados obtenidos a través de este estudio?
-No, no me sorprenden, porque estamos al mismo nivel de otros países europeos y otras comunidades autónomas, incluso por debajo de la media nacional en todos los niveles de consumo salvo en algunos sitios. Otra cuestión es que eso nos tranquilice. Nos preocupa mucho porque todo consumo de sustancias psicoactivas es perjudicial para la salud por mínimo que sea, y lo único que tenemos que hacer son políticas que vayan encaminadas hacia dos cuestiones. La primera a informar y formar a las personas para que sepan tener una vida sin consumo de drogas psicoactivas. La segunda política es la que va dirigida a que, si las personas deciden consumir a pesar de estar bien informadas, lo hagan de manera que les haga el menor daño posible.

-Los jóvenes relacionan pasarlo bien con el consumo de drogas, ¿a qué se debe esta relación?
-Estamos asistiendo a un fenómeno aceptado por todos, y es que los jóvenes entre los 14 y los 18 años asocian el consumo de drogas a la idea de diversión, que tiene lugar los fines de semana. Es una especie de exigencia de las tribus de jóvenes. Es por eso por lo que hay también una presión al alza en el consumo, sobre todo los fines de semana.

-¿Se puede deducir del informe que los jóvenes consumen más drogas que los adultos, según pudimos leer en algunos titulares de prensa?
-Que yo sepa no se ha hecho ninguna encuesta que se haya dirigido a comparar si los jóvenes consumen más o menos drogas que los adultos. Se pueden extrapolar algunos datos, pero para llegar a esta conclusión habría que hacer un estudio dirigido a evaluar este problema, coger grupos semejantes y hacer un trabajo con una metodología rigurosa.

-¿Existe alguna diferencia significativa en cuanto al consumo por parte de hombres y de mujeres?
-Los datos que manejamos son fiables, pero la interpretación debe ser cauta. Si hablamos de alcohol, las chicas no superan a los varones en el consumo diario, pero llegado el fin de semana se detecta un equilibrio en las cifras en apartados en los que anteriormente había una gran diferencia. En ese sentido, se puede decir que el consumo ha aumentado entre las mujeres jóvenes. Sin embargo, en cuanto a las demás sustancias son los varones los que predominan. Las razones de esto hay que buscarlas en el hecho de que las chicas se incorporan a las "tribus" que pasan los fines de semana de esa forma, y asocian el divertirse con el consumo excesivo de alcohol. Los jóvenes beben alcohol "para colocarse". No como elemento socializante, ni como algo añadido a una diversión, sino que beben directamente para emborracharse. ∆

¿De todo el abanico de drogas que se consumen en Asturias,
por cuál manifiestan más preocupación?

Nos preocupan todas, pero sobre todo la cocaína, porque es una sustancia especialmente dañina para la salud. Es fácil de consumir pero, además de los problemas vasculares que genera, produce unos trastornos psicológicos importantes y una dependencia de las más intensas y de las más difíciles de manejar.

 

 

 

 
   

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