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“Defiendo especialmente las acciones que
fomenten la integración de las ciudades. Que haya mucha más vida
social y cultural, innovación empresarial, actividades de
investigación y desarrollo a gran escala”
“Sigue perviviendo, alimentada incluso por
intereses políticos, esa idea absurda de enfrentamiento entre Oviedo
y Gijón. Cooperando, Oviedo y Gijón serían ciudades que alimentarían
mucho más el desarrollo” |
-Hace poco ha recibido el premio de investigación del Consejo
Económico y Social del Principado. ¿Qué ha supuesto el galardón?
-Estoy muy satisfecho. El premio está muy bien dotado
económicamente, pero lo más importante es que han editado la
investigación en un libro. El CES tiene una gran capacidad de
difusión, tiene oficinas en todo el territorio y conexiones con
todas las universidades. Se ha hecho una edición grande dentro de la
región, se ha difundido muy bien y la verdad es que he recibido
muchos comentarios a partir del texto editado, cosa que normalmente
no ocurre. Muchas veces es muy triste estar en la universidad y
verte de espaldas a la sociedad; incluso la política también va
siguiendo su camino de espaldas. En esta ocasión he visto que el
trabajo ha llegado a la sociedad y también a la política. Se está
produciendo un debate y me alegra mucho que haya sido por un
arranque científico.
-¿Era consciente del planteamiento de ese debate?
-En un principio no. Era un trabajo académico que
pretendía conocer mejor la dinámica de las ciudades en España. Ni
siquiera estaba centrado en Asturias. Lo que pasa es que las
conclusiones que se sacaban en la investigación para España, eran
especialmente relevantes para Asturias debido a nuestras
características. Eso fue así porque el planteamiento del trabajo,
desde un principio, tenía en mente el caso asturiano. El objetivo de
la investigación era intentar entender mejor qué dinámicas generan
las ciudades y qué importancia tienen en el desarrollo de los
territorios, y eso dio unos resultados muy interesantes para
Asturias. Lo que no esperaba era que hubiese una reacción tan
interesante en la sociedad, pero la verdad es que me alegró mucho.
Es una pena que exista trabajo académico y que luego no tenga una
conexión con la vida social y política.
-¿Cuál es su concepción del modelo para el área metropolitana
central asturiana?
-La clave que se deduce a partir de toda la
investigación es que cuando se produce una conexión fuerte de
población de más de medio millón de habitantes, se desatan una serie
de efectos que hacen que ese territorio crezca más rápido que otros.
Esto está clarísimo en Madrid y Barcelona, pero se ve en ciudades de
menor tamaño como Valencia, Bilbao o Sevilla. Uno no espera que
Sevilla crezca tanto como Bilbao, porque el contexto de Andalucía no
es el mismo que el del País Vasco, pero dentro de su contexto
Sevilla impulsa el desarrollo de Andalucía.
-¿Está de acuerdo con que aquel que gobierne el área central
gobernará Asturias?
-Pues sí. Porque en el fondo, hablando en términos
económicos, Asturias es poco más que el área central. La relevancia
económica de las alas es muy pequeña, por lo tanto sí, quien
gobierne la zona central gobernará Asturias. Lo importante es tomar
decisiones que hagan que las tres ciudades, y todas las pequeñas
ciudades-satélite que tienen alrededor, funcionen al unísono y no se
estén entorpeciendo en sus políticas.
-¿Cuál va a ser entonces el futuro económico de las alas de nuestra
región?
-La situación no es tan negativa. No tiene ya futuro
la vida agraria en las alas y ya ha ido poco a poco desapareciendo
la vida industrial. Si conseguimos que el centro se desarrolle, ese
impulso va a transmitirse a las alas. Además, las infraestructuras
acercan el territorio, hacen que lo que se produce allí llegue antes
aquí, y al revés.
En el centro, el modelo de Asturias que veo es de servicios
intensivos en conocimiento. En las alas, el futuro está en los
servicios de turismo y calidad medioambiental.
(...)
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Entrevista completa en la edición de papel |