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Foto Juanjo Arrojo
Un viaje "virtual"
por el nuevo Centro de Recepción de visitantes es la mejor forma de
mostrar la valía de una tierra, que sin duda, es el corazón de
Asturias.
El paisaje de
Cangas de Onís es excepcional para la práctica de actividades como
el trekking, la observación de la fauna o la pesca del salmón.
En la antigua
iglesia de Santa María se encuentra el Aula del Reino de Asturias,
dedicado a la Batalla de Covadonga y al origen del Reino.

Foto cedida por Incatur

Foto cedida por Incatur |
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Foto cedida por Incatur |
Cangas
de Onís
Puerta Turística
de Picos de Europa
El
Paraíso Natural no sería tal si no existiese Cangas de Onís. El
patrimonio cultural y etnográfico de Cangas es para perderse. La
naturaleza salvaje, custodiada por las inmensas moles del Parque
Nacional de Picos de Europa, se materializa en los bosques de
árboles autóctonos, en los lagos y, cómo no, en la presencia del río
Sella. Sus aguas dejan a su paso rincones mágicos en los que poder
disfrutar de una jornada de pesca o de un tranquilo descenso en
piragua. A los amantes de la cultura, basta sólo con mencionarles la
Basílica de Covadonga para que se hagan una idea de la riqueza que
albergan estas tierras. Patrimonio y naturaleza se dan la mano,
dibujando la belleza de uno de los lugares más visitados de
Asturias.
Justo al lado del Puente Romano de Cangas de Onís, es decir, en la
misma entrada a la ciudad, se encuentra ubicada una de las numerosas
casas de indianos de la localidad: el llamado Chalet de Don Diego o
Casa Riera. Este equipamiento, recientemente adquirido por el
Ayuntamiento, está siendo rehabilitado por el Plan de Excelencia
Turística para convertirse en el Centro de Recepción de visitantes,
también llamado "Puerta de los Picos de Europa". Su labor está
clara: recibir al visitante que se acerca a Cangas y a los Picos de
Europa y facilitarle su viaje por un territorio tan especial como
éste.
El espacio, concebido como un centro de información y de orientación
turística, ofrece una presentación visual de la comarca en su planta
baja, con servicio de Oficina de Turismo y de oficina de
contratación de los distintos servicios del entorno, desde
alojamiento hasta actividades de turismo activo.
La primera y segunda planta del edificio ofrecen un recorrido
"virtual" por todo aquello que los visitantes pueden encontrar y
disfrutar en el entorno: una naturaleza exuberante, un rico
patrimonio arqueológico e histórico y una cultura popular milenaria
y prácticamente desconocida.
Mediante diversos y variados recursos expositivos el recorrido no
sólo transmitirá las informaciones más destacadas de cada uno de los
apartados, sino que ofrecerá distintas opciones y alternativas para
descubrir, sentir, degustar y disfrutar de Cangas de Onís y de los
Picos de Europa.
Naturaleza.
El primero de los apartados se dedica, como no podía ser de otra
manera, a la naturaleza. Una naturaleza caracterizada por tres
elementos: la montaña, los ríos y los bosques. No en vano Cangas de
Onís es la entrada natural hacia dos espacios protegidos, el Parque
Nacional de los Picos de Europa y el Parque Natural de Ponga. Tanto
en estos espacios protegidos como en todo el restante territorio se
propone la práctica de actividades de senderismo, trekking,
escalada, observación de fauna, safaris fotográficos, etc. y cómo
no, actividades estrella como son el descenso del Sella en canoa o
la excitante pesca del salmón.
Arte rupestre.
La arqueología ha demostrado que el territorio de Cangas de Onís,
todo el valle en torno al río Sella, constituyó el epicentro de la
actividad humana hace miles de años. Las excavaciones en Los Azules,
El Buxu o la Cueva de la Huelga sacaron a la luz infinidad de
elementos prehistóricos de excepcional valor, como pequeñas
esculturas, huesos tallados, restos de instrumentos musicales, que
han permitido no sólo aumentar el conocimiento de dichos hábitats
rupestres sino también revolucionar alguna de las teorías sobre las
formas de vida y la evolución cultural del Paleolítico. La segunda
sala de la Puerta Turística de los Picos de Europa está dedicada a
la Prehistoria, con reproducciones del enterramiento de Los Azules,
piezas del Buxu y la Huelga o el dolmen de Santa Cruz.
Lógicamente, la propuesta es descubrir in situ estos yacimientos
visitables y otras nuestras arqueológicas de lo que se llama el
"Paraíso Rupestre", toda la red de equipamientos centrados en la
prehistoria del oriente de Asturias. En Cangas de Onís, dentro de
este Paraíso Rupestre, se desarrollará el llamado "Campamento de los
Pescadores de la Prehistoria", para dar a conocer la forma de vida,
la cultura y la tecnología de los cazadores-pescadores que habitaron
la Cueva de los Azules en la época final del Paleolítico.
Historia.
Aunque la historia ha dejado numerosas huellas en el territorio
cangués a lo largo de los siglos, es imposible concentrar en una
sola exposición todos los elementos destacados de cada periodo. Por
este motivo se ha decidido seleccionar los momentos más relevantes
de la historia local. El recorrido expositivo propone un salto del
apartado de la prehistoria hasta la Edad Media, momento en el que
ocurren los hechos más relevantes y el principal protagonismo de
Cangas de Onís en la historia. El apartado central está dedicado a
la Batalla de Covadonga y al origen del Reino de Asturias,
proponiéndose desde aquí el descubrimiento y visita al Aula del
Reino de Asturias, equipamiento situado en la parte alta de la
localidad, en la antigua iglesia de Santa María. En el aula se
aborda monográficamente la batalla de Covadonga y el surgimiento y
evolución del Reino de Asturias, con un espectacular audiovisual
envolvente y reproducciones de interesantes piezas de ese periodo.
Desde la propia Aula se propone la visita a una serie de lugares
vinculados, mediante dos rutas, a las figuras de Don Pelayo y el Rey
Favila, los dos primeros monarcas del reino astur. Monumentos como
Abamia, Covadonga, el Repelao o la Torre del Heredero son las
propuestas de visita para los que sigan la Ruta de Don Pelayo. Por
su parte la Ruta del Rey Favila propone acercarse a conocer el
Puente Romano, la Capilla de la Santa Cruz, la estela conmemorativa
de la muerte del Rey y el monasterio de San Pedro de Villanueva.
Precisamente en la Capilla de Santa Cruz, y como parte de toda la
red interpretativa que persigue descubrir la historia para el
visitante, se ha instalado un audiovisual denominado el Altar de la
Victoria, que expone los motivos por los cuales la iglesia fue
fundada para dar culto a la Cruz empleada por Pelayo como estandarte
en su victoria de Covadonga, y por qué se eligió para su
emplazamiento, un túmulo funerario sobre un dolmen de más de 4.000
años de antigüedad.
Románico.
Volviendo a la Puerta Turística de los Picos de Europa, desde la
Edad Media se propone también descubrir las iglesias románicas
vinculadas a la Ruta del Románico, que recorre las iglesias
canguesas de San Pedro de Villanueva, Santa Eulalia de Abamia, Santa
María de Villaverde, San Pedro de Con y San Martín de Grazanes.
Desde la Edad Media la exposición propone un gran salto hasta los
años finales del S. XIX, momento del Romanticismo, y los primeros
años del S.XX, momento en que personajes como Frassinelli (el Alemán
de Corao), Don Máximo de la Vega, Don Sebastián de Soto Cortés,
Basilio Sobrecueva, etc., constituyen una pequeña élite cultural que
desarrollan actividades trascendentes, como la reconstrucción de
Covadonga, la fundación de un taller de relojes de nombre
internacional en Corao, o las primeras excavaciones arqueológicas,
sin olvidarse de los primeros años del nuevo siglo en los que se
alumbra la constitución del primer Parque Nacional de España, el de
la Montaña de Covadonga.
Tradición.
La última parte de la exposición, situada en la zona del bajo
cubierta, propone descubrir la cultura tradicional de la comarca, en
todas sus manifestaciones, pero prestando especial atención a la
actividad característica de estas montañas, el pastoreo y la
elaboración de queso. También se propone descubrir la arquitectura
tradicional y nobiliaria atesorada en los distintos pueblos del
entorno y dos manifestaciones vivas de la tradición, las fiestas y
la gastronomía.
Atravesando la Puerta Turística de los Picos de Europa el visitante
entrará en un mundo de posibilidades que le ofrecen no sólo las
visitas a lugares ya conocidos pero emblemáticos como Covadonga o
Los Lagos, sino también la infinidad de rincones y de lecturas
diferentes que se pueden descubrir en toda la comarca. ∆
NOTA: la apertura al público de la Puerta Turística
de los Picos de Europa está prevista para la
primavera de 2007.
Gastronomía de altura
Cangas de Onís tiene en el queso de Gamonéu uno de los mayores
manjares del municipio, contribuyendo con este producto al
reconocimiento que tiene la comarca del Oriente de ser una de las
mejores manchas queseras de Europa. Con una huerta envidiable, la
gastronomía local apuesta por los productos tradicionales, como los
arbeyos -guisantes- que se preparan con jamón, y les fabes, tanto
para la fabada como para el pote. El cabritu, el cordero, la carne
roxa y los productos de la matanza son también una parte
imprescindible en la mesa canguesa. A esto hay que añadir los
productos de la caza y las exquisitas truchas, reos, anguilas o
salmones que pueblan sus ríos.
El concejo tiene a su vez un importante sector restaurador, dentro
del cual se puede encontrar tanto la cocina tradicional de siempre
como la que, utilizando productos locales de gran calidad, apuesta
por fórmulas innovadoras e incorpora los conceptos de fusión y
creatividad.
Picos de Europa

Un enclave privilegiado
Cangas de Onís es la principal puerta de entrada al Parque Nacional
de los Picos de Europa, la obra maestra de la naturaleza y el
segundo Parque Nacional más grande de Europa. Más de la tercera
parte del concejo (7.119 hectáreas) pertenece a este enclave
natural, en el que todavía conviven especies salvajes como rebecos,
corzos, gatos monteses, lobos o urogallos.
El atractivo de este universo de altas cumbres lo convierten en un
lugar excepcional para todo tipo de prácticas deportivas.
Entre los parajes más visitados del Parque se encuentran los míticos
Lagos de Covadonga: Enol y Ercina. En las proximidades se halla el
Centro de Visitantes Pedro Pidal, abierto de marzo a diciembre. El
acceso a este lugar se hace a través de una serpenteante carretera
que parte desde la localidad de Covadonga abierta todo el año a
vehículos privados, y durante Semana Santa y agosto acceso
obligatorio con transporte público.
En la villa de Cangas de Onís se halla la llamada Casa Dago, la sede
asturiana del centro administrativo y de información del Parque.
Aquí los visitantes encontrarán toda la información que precisen.
(Tfno: 985 84 86 14). |