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-Llevan
veintinueve años de innovación en el sector ¿cómo es
el Impulso actual?
-Cuando nació, la empresa era muy pequeña y se
dedicaba a hacer proyectos industriales, mineros y
también las direcciones facultativas
correspondientes. Más tarde evolucionó, fue
creciendo de manera sólida y nuestros clientes
comenzaron a demandar que además de hacer los
proyectos industriales y de minería hiciésemos la
consultoría que ellos necesitaban para desarrollar
sus proyectos de inversión. Fue entonces cuando
creamos Impulso, una sociedad anónima que nació para
hacer consultoría.
Actualmente Impulso tiene tres departamentos de
producción: un departamento de consultoría
estratégica, uno de consultoría tecnológica y otro
de ingeniería y arquitectura. Además tiene un
departamento de desarrollo de negocio y otro
económico-financiero de la compañía. Y seguimos
fieles a nuestro planteamiento estratégico inicial,
de ofrecer al mundo de la industria en general
nuestros servicios de consultoría y de ingeniería.
Esto nos permite disponer de equipos con una
capacidad multidisciplinar muy importante, y por lo
tanto, abre el abanico a la hora de ofrecer nuestros
servicios de asistencia técnica al mundo de la
empresa y también al mundo de las administraciones
públicas.
-El edificio TSK, el
Centro Tecnológico de Duro Felguera o el de Morés son algunos
ejemplos innovadores de las edificaciones de Impulso. ¿Qué
características específicas aporta la empresa a este tipo de
proyectos?
-Impulso aporta en primer lugar el conocimiento que tiene de la
actividad industrial y de los sectores donde trabaja. Esto
posibilita que podamos ofrecer una arquitectura con un diseño
adecuado y de vanguardia. Nosotros no construimos; vendemos papeles,
planos, cálculo... pero sabemos cuál es la relación que debe existir
entre el cliente, el promotor, y la contrata. Cuando nuestros
ingenieros y arquitectos desarrollan la dirección facultativa para
hacer esas obras, tienen un conocimiento muy profundo que permite
que esas obras se realicen con pocas o nulas desviaciones, tanto
económicas como en el tiempo de ejecución. Y se desarrollan dentro
de los criterios más estrictos en materia de calidad, de seguridad
en el trabajo y en materia de medioambiente. Muchos de los edificios
que hacemos son ecológicamente sostenibles, edificios bioclimáticos
donde incorporamos las últimas tecnologías en materia de energía y
de emisiones.
-Dentro de los nuevos
edificios que habéis llevado a cabo se encuentra vuestra propia
ampliación. ¿En qué ha consistido este proyecto?
-Nuestro proyecto de crecimiento se plasma en tres grandes
vectores. El primero, conseguir unas instalaciones más grandes aquí
en Llanera. El edificio en el que estamos ahora se inauguró hace
seis años y medio y ha sido Premio Asturias de Arquitectura en el
año 2004, pero en virtud de nuestro programa de crecimiento
necesitamos hacer esta ampliación. Se trata de un edificio de mil
metros cuadrados, con capacidad para cincuenta nuevos puestos de
trabajo, dotado con las tecnologías más modernas, y en el que hemos
incorporado una guardería para los hijos de los trabajadores. Con la
ampliación vamos a conseguir que el Centro de Trabajo principal de
Impulso, que está en el Parque Tecnológico de Llanera, disponga de
instalaciones capaces de proporcionar un puesto de trabajo cómodo y
tecnológicamente adecuado para ciento cinco o ciento diez
profesionales. Con el ritmo de crecimiento que tenemos esperamos que
esté completo en el año 2010, a lo sumo. El nuevo edificio no se ha
inaugurado oficialmente todavía, pero ya estamos trabajando y la
obra está acabada. Éste es el primer vector y lo tenemos concluido.
-¿Y los vectores
restantes?
-El segundo vector es Madrid, donde trabajan doce profesionales.
Hemos abierto una oficina nueva en la Plaza de Castilla, al lado de
las Torres Kio, y allí disponemos de un delegado que se encarga de
la zona de Madrid, aledaños y sur. El tercer vector es de
internacionalización. Apostamos en este momento por Portugal, donde
estamos haciendo para el grupo Pescanova la planta más importante
del mundo en cría y engorde de rodaballo, en Mira (Coimbra). Es un
proyecto con tecnología de Impulso que esperamos que concluya
aproximadamente a principios de 2010. Ya habíamos trabajado
anteriormente para Pescanova, levantando la que entonces era la
planta más importante del mundo en Xove, Lugo. El de la acuicultura
es un mercado en el que nos hemos especializado y para el que hemos
incorporado una tecnología muy potente que mereció el Premio al
Desarrollo Tecnológico, concedido por el Gobierno del Principado en
la edición pasada.
También estamos implantándonos en la capital de Angola, Luanda. De
momento, con un parque científico y tecnológico de dieciséis
hectáreas en Nueva Luanda, que es donde va a crecer la capital de la
república. Así, estamos constituyendo lo que será Impulso Angola,
una compañía que tendrá el domicilio social en Luanda y desarrollará
proyectos en aquella república.
-Por último, ¿cuál es
la participación de Impulso en la Ciudad de la Energía?
-Impulso es especialista en patrimonio industrial, es decir en
la recuperación de viejos espacios industriales para la cultura, el
turismo, etc. Con la idea de utilizar el pasado para economías del
futuro, en Ponferrada tenemos la Ciudad de la Energía, un proyecto
muy ambicioso bajo el punto de vista de la investigación, de la
historia y la energía, con un aprovechamiento cultural y turístico
muy potente. La Ciudad consta de dos grandes vectores de ingeniería.
Uno es la construcción de la planta para la investigación de la
combustión limpia del carbón y todos los procesos de secuestro y
almacenamiento de CO2, que ya ha comenzado. También se ha hecho ya
la rehabilitación del edificio de mandos de Compostilla 1, que fue
la más antigua de ENDESA, y el proyecto de rehabilitación y
dirección facultativa de las obras lo ha ganado Impulso.
El segundo es el Museo Nacional de la Energía, que comienza ahora a
construirse. Es de una complejidad importante porque hay una parte
dentro del museo dedicada al carbón y hay otras partes dedicadas a
diferentes fuentes energéticas. En este momento estamos haciendo
también el proyecto de rehabilitación de la vieja central Minero
Siderúrgica de Ponferrada, que fue la más antigua de España. § |