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Foto: Fusión
Eva
María Llera
Jefa del Departamento de Algas de la Dirección General
de Pesca
“Los japoneses y coreanos no tienen cánceres de estómago, tienen
mucha más longevidad, y menos problemas de corazón. Ellos comen 75
especies de algas; nosotros ninguna”
“El problema es la subida de la temperatura. A las plantas les está
influyendo más de lo que creemos”
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Con
la idea de hacer una obra asequible para todos, Eva María Llera,
Jefa del Departamento de Algas de la Dirección General de Pesca, y
Jesús Álvarez Raboso, biólogo buceador y fotógrafo, se pusieron
manos a la obra y acaban de publicar “Algas marinas de Asturias”.
Eva María Llera lo comenta para nosotros.
-¿Cuál es la riqueza en algas marinas que tenemos en la costa
asturiana?
-Asturias tiene una gran riqueza de algas, porque hay
un gran número de especies. Todo el Cantábrico en general es una
zona de mucho fitoplancton y algas, porque hay mucha luz. En este
libro presentamos las más relevantes, las que se ven a simple vista
o con lupa; no tocamos las que son demasiado pequeñas.
-¿Es un patrimonio que está sujeto a cambios?
-Todas las especies son muy sensibles, hay muchos
parámetros que influyen en ellas. Ningún biólogo sería capaz de
organizarlos porque son muy complicados. A una planta puede
influirle que venga una primavera buena y tenga mucha luz, pero
también que tenga pocos nutrientes, y que no coincida con la
reproducción. Todos esos parámetros se pueden entremezclar. La
temperatura influye mucho. En el Caribe por ejemplo, el hecho de que
baje la temperatura medio grado, puede producir la mortandad de todo
un atolón de corales. Y eso está pasando. Ahora se está produciendo
un calentamiento de aguas, y nuestras hipótesis apuntan a que va a
haber un cambio de especies. Necesitamos hacer estudios, el problema
es que para los proyectos nos dan plazos de dos o tres años, porque
a nivel político interesa que los datos salgan con rapidez. Lo ideal
sería, sin embargo, hacerlos en diez.
-¿Es importante el avance de especies invasoras?
-Sí, es importante. Son las llamadas alóctonas. En el
mar hay una globalización de personas, animales y plantas. Llegan
especies nuevas a través de otras de cultivo, como la ostra y la
almeja. Ellas trajeron el alga japonesa. En el agua de lastre de los
barcos vienen un montón de semillas, algas y pequeños moluscos o
peces. Hay un intercambio impresionante. Cada dos días estamos
descubriendo una especie típica de otros continentes.
-¿Se puede hablar de una disminución de las algas en nuestras
costas?
-La respuesta es muy difícil. Voy ahora a hacer un
proyecto con la Universidad de Oviedo para saber por qué se están
perdiendo los laminariales. Una de las cosas que se decía es que iba
a haber una invasión tan grande del alga japonesa que llamamos
Sargasum muticum, que iba a hacer el efecto sombra y eliminar a
muchas especies de plantas y animales. No ocurrió. El Sargasum no ha
tapado la laminaria. Para mí el problema es la subida de la
temperatura. A las plantas les está influyendo más de lo que
creemos.
-¿Hasta que punto están presentes las algas en nuestra vida
cotidiana?
-Están presentes en todo. En alimentación por
ejemplo, están en el jamón de York, en la comida de los animales,
las frutas escarchadas, en pastelería, los sazonados, el cacao, los
flanes, en panadería, en los enlatados, las conservas cárnicas y
todos los batidos. También actúan como estabilizadores de leche, en
yogures, refrescos, café, postres, compotas, condimentos, pescados…
Están en vinos, cervezas, en las burbujas del champán, etc. Me hace
mucha gracia cuando la gente dice que no come algas, porque
realmente están en todo.
Por otra parte se usan también en cosmética, textiles, papelería,
vidrio, jabones, lácteos, tintes, pinturas, fibras textiles, en la
seda artificial, jarabes… (...)
-Artículo completo en la edición de papel |