“No se puede pretender conseguir justicia, libertad, solidaridad, usando para ello la mentira o el engaño”

 

 Entrevistas

FEBRERO 2008

 

 

Román García

Presidente de la Sociedad Asturiana de Filosofía


Foto: L.G.

Para el filósofo Román García, el día tiene muchas horas para aprovechar en diferentes campos. Preside desde hace un año la Sociedad Asturiana de Filosofía, dirige la revista Eikastia, y es el principal responsable del Instituto de Estudios para la Paz y la Cooperación. Y entre hueco y hueco participa en el Movimiento Asturiano por la Paz, un colectivo con el que lleva colaborando desde hace muchos años.

"El futuro es el grupo"

“Soy japonés. Así contesta Román García si alguien pretende ubicar a este profesor de Educación Secundaria, un corverano, que lleva treinta años viviendo en Oviedo, que reniega de los nacionalismos y que aboga por una conciencia universal que no entiende de fronteras.

-¿Hay que enseñar a pensar?
-Yo creo que sí. Que todos contestemos a una pregunta, no quiere decir que todo el mundo sepa pensar. Muchas veces hay varias soluciones para un determinado problema y es conveniente por lo menos saber cuántas opciones tienes. Precisamente una de las investigaciones que se hacía en la facultad de Psicología, en la que yo colaboro, estaba centrada en que los problemas de los jóvenes marginales se deben a que estos sólo saben responder de una manera ante los problemas, en vez de ver las múltiples opciones que pueden tener.

 

 

 

 

 

 

“Cuando la dignidad de uno está llevada al límite, hay que tener derecho a la rebelión. Pocos pacifistas estarían en contra de esto, aunque sí se puede discrepar en los métodos”

 

-Educación para la Ciudadanía. ¿Un proyecto con buenas intenciones pero con recursos insuficientes?
-Yo creo que básicamente es una equivocación. La gente que lo está planificando tiene buenas intenciones, sabe qué es lo que habría que hacer, pero no sabe el cómo. Educación para la Ciudadanía no puede ser algo rígido, como una serie de normas que se enseñan, eso es propio de países dictatoriales. Ocurre como con la Constitución, que todo el mundo la plantea como un marco que no se puede cambiar, y eso es falso. En los 25 años de democracia se ha cambiado al menos tres veces y tendrá que cambiarse más. Igualmente, las normas de convivencia ciudadana no son rígidas. Hay que enseñar a la gente esa dinámica. Eso no quiere decir que no haya que conocer las normas, la Constitución, los Derechos Humanos, pero no se pueden enseñar como la tabla de multiplicar, sino de una manera crítica, y eso lo hace la filosofía, concretamente una de sus ramas, que es la ética.

-¿Los políticos son el ejemplo de mucha palabra y poco contenido?
-Desde el momento en que una de las cuestiones fundamentales es ganar las elecciones, gran parte de su actividad es la pura propaganda. Ya no se trata tanto de plantear cosas serias, sino de ver cómo convencemos a los demás para que nos voten. Las campañas están dirigidas por profesionales de marketing, lo cual debería estar prohibido porque parece que estamos vendiendo detergente, y no importa que lave si no que lo compre la gente. Que en estos momentos algunos de los dirigentes políticos que mintieron a este país, no una sola vez sino varias veces -con el 11M, con el Prestige...- sigan haciéndose además valedores de la honestidad, hace que resulte muy difícil explicar ética en los institutos.

 

 Por asociación de ideas

Conflicto: lo normal en toda sociedad, es algo cotidiano.
Diversión: es un enfoque de la vida.
Solidaridad: la dimensión humana por excelencia. La empatía, ponerse en el lugar del otro.
Sexo: algo muy divertido.
Religión: el mal de la humanidad.
Palabrería: algo muy cotidiano.
Televisión: el gran hermano.
Opositor: la posición que deberíamos tener todos.
Platón: uno de los grandes de la filosofía, hice la tesis sobre él.
Democracia: un concepto dinámico, no existe en sí, es una idea límite a la que según se llega hay que volver a reformularla.
Dogma: lo que le gusta al poder, y a todo el que lucha contra el dinamismo social. Es algo a abatir.
Cambio climático: mitad propaganda, mitad problema de la humanidad.
Campaña electoral: la mentira por excelencia.
Fútbol: yo de esto no entiendo, es algo que me desborda. No soy capaz de entender cómo a alguien puede gustarle ver a veintidós tíos en calzoncillos dando patadas a una pelota.
Futuro: no existe, para mí el futuro es lo que se hace ahora. El trabajo que estamos haciendo es lo que determina el futuro, no las grandes planificaciones a largo plazo.

 

Entrevista completa en la edición de papel

 

 

 
   

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