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Los turistas que
vienen a Somiedo dan mucha importancia al hecho de que el Parque, a
pesar de su crecimiento, apenas ha sido estropeado por la mano del
hombre. |
Había que proteger un espacio natural singular, un
quebrado territorio con valles profundos y cumbres de más de 2.000
metros, un paisaje que representa a la perfección los valores
naturales y etnográficos de la montaña asturiana, y por eso fue
nombrado en el año 1998 Parque Natural. Fue el primero de Asturias,
una protección que años más tarde sería reforzada con la declaración
por parte de la UNESCO como Reserva de la Biosfera. Y es que Somiedo
ha hecho todo tipo de méritos para conseguir el reconocimiento
nacional e internacional. Situado en el suroccidente del Principado
de Asturias el Parque tiene una extensión de 29.164 hectáreas que
coinciden en su totalidad con el correspondiente territorio del
concejo de Somiedo.
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Foto: Juanjo Arrojo |
Altas cumbres como El Cornón (2.194 m.), Peña Orniz
(2.190 m.) o los Picos Albos (2.109 m.) conviven en este espacio
natural con un importante conjunto de lagos, de los cuales el Lago
del Valle es el mayor -con una superficie de aproximadamente 24
hectáreas-, y también con frondosos bosques que cuentan con las
especies arbóreas más características del bosque atlántico de
montaña, destacando entre todos ellos los bosques de hayas y robles.
La riqueza natural de Somiedo permite que vivan en este territorio
más de 1.100 especies de flora vascular y una comunidad faunística
formada por cerca de 180 especies de vertebrados. De entre todos
ellos, dos son los más nombrados por su escasez: el urogallo -una
especie en grave peligro de extinción-, y la que es sin duda la
estrella del Parque, el oso pardo.
La protección de la fauna salvaje es uno de los objetivos
prioritarios de los responsables del Parque y la Administración
local, al igual que la conservación de un importante legado
etnográfico que es exclusivo de esta zona y propio de una sociedad
que hasta hace unas décadas vivía prácticamente encerrada en sí
misma. Por eso cuando los turistas se acercan a las brañas y
observan las cabanas de teitos y los corros, están accediendo a
elementos de una cultura rural y milenaria que todavía permanece
viva, aunque amenaza con desaparecer. Para entenderla en su
contexto, lo mejor es visitar el Ecomuseo de Somiedo. Tiene dos
sedes, una en Pola de Somiedo donde es posible conocer las
herramientas y los utensilios que utilizaban artesanos de diferentes
oficios: goxeiros, ferreiros, carpinteiros, filanderas y los
madreñeiros. La otra, en la aldea de Veigas, muestra tres casas
somedanas -cubiertas con teito de escoba- que conservan el
mobiliario y la distribución tradicional.
La primera parada una vez que se llega al Parque Natural de Somiedo
se realiza en Pola de Somiedo para obtener la información necesaria
a través del Centro de Interpretación del Parque y Oficina de
Turismo (para cualquier información: 985763758 o adl@somiedo.es) o
en el propio Ayuntamiento. Allí conocen de primera mano todo lo que
se puede hacer en este paraíso natural y las rutas que permiten
atravesar su territorio. También pueden obtener información sobre la
extensa red de alojamientos rurales que ofrece el concejo. § |