“Una persona con discapacidad, en
el agua no tiene barreras. Yo mismo uso muletas para
caminar, y no las necesito para nadar”
Deportes
JUNIO 2008
Sergio González Presidente de Handisport
Natación
Club Handisport
Todas las
historias deportivas hablan de esfuerzo,
compañerismo y superación, pero pocas como la de
este grupo de natación para discapacitados de
Oviedo. Hace cinco años Handisport nació como un
sueño en la mente de sus dos fundadores, nadadores
discapacitados; hoy en día ya es una flamante
realidad.
Texto: Gerardo
Calvo / Foto cedida por Handisport
Capaces en el agua
Sergio González, presidente y uno de
los fundadores del Handisport, es un deportista que
no sólo dirige y gestiona el club, sino que es
además un ejemplo de entrega para todos los socios
de la entidad. Además, subraya que el club no habría
salido adelante sin el apoyo familiar tanto de sus
padres como los de Marco Obeso, vicepresidente del
club, así como la colaboración impagable y altruista
de su entrenador J. Bernardo Vives.
-Recientemente habéis vuelto del
Campeonato de España de natación para personas con
discapacidad motriz. ¿Cómo os ha ido?
-Muy bien, porque dos de nuestros
nadadores quedaron campeones de España en cien
metros braza, cada uno en su categoría, una de
nuestras chicas fue subcampeona en cincuenta metros
mariposa, y luego hubo dos terceros puestos, un
chico en cien metros espalda y otra chica en
cuatrocientos metros libres. En total fueron cinco
medallas, dos de oro, una de plata y dos de bronce,
que para una delegación pequeñita como la nuestra de
sólo siete nadadores, la verdad es que fue un
porcentaje bastante elevado.
“Tenemos la suerte de ser un grupo muy
cohesionado. Cada uno tiene su vida, pero mantenemos una estrecha
colaboración mutua, algo que motiva mucho a la gente”
-Es una progresión muy notable. ¿Cómo empezó todo, cuándo
arrancasteis como club?
-Surgió de la necesidad que teníamos dos nadadores,
Marco Obeso y yo. Entrenábamos en la sección máster del Club de
Natación Ciudad de Oviedo, aunque no figurábamos como nadadores
miembros, y luego para competir no teníamos un técnico que nos
acompañara. De hecho nosotros mismos teníamos que hacer las veces de
delegados, lo que desvirtuaba un poco el papel de deportista.
En un momento dado nos planteamos, con el apoyo de Fedema,
desvincularnos e intentar hacernos independientes, gestionando las
subvenciones que pudiera haber, captando nadadores y buscando nuevos
apoyos. Actualmente, por ejemplo, tenemos la cesión gratuita de una
hora diaria de las piscinas de El Cristo, lo que no es una
subvención económica pero sí una ayuda muy importante que nos llega
a través de la Dirección Regional de Deportes.
-Ahora ya estáis consolidados. ¿Dirías que ha compensado el cambio,
saltar al vacío y conducir un club nuevo de natación?
-Yo lo volvería a hacer sin dudar, porque no hay
mayor satisfacción que ver que hay gente que tiene dificultades para
su vida diaria y que sin embargo en el agua se siente totalmente
autónoma; gente que necesitaba ayuda para cambiarse en el vestuario,
y que al poco tiempo ya se desenvuelve sola. Todo ese apoyo a los
demás a mí me resulta muy motivador, y pienso que aunque sólo sea
por eso, merece la pena. (...)