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“Los pescadores asturianos estamos muy
mentalizados. Poniendo los cupos nosotros mismos somos conscientes
de que así estamos limitando el esfuerzo pesquero y además
aguantamos los precios”
“De momento no se está notando el cambio
climático. Creo que en general la pesca va bastante bien, todos los
pescadores estamos trabajando para que así sea” |
-Siempre se ha distinguido por la defensa de la pesca ecológica. ¿En
qué va a centrar sus esfuerzos?
-El esfuerzo es mentalizar a la gente. Pienso que los
pescadores asturianos somos los mejores ecologistas de la mar,
porque estamos muy mentalizados. Hemos tenido una reunión sobre la
xarda, donde nosotros mismos pusimos los cupos. Somos conscientes de
que así estamos limitando el esfuerzo pesquero y además nos sirve
para aguantar los precios. Nos queda una asignatura pendiente muy
importante, que es la merluza. Tenemos un plan de recuperación de la
merluza y la cigala que ha dado muy buenos resultados, pero ahora
resulta que no somos capaces de ponernos de acuerdo para
autorregularnos: estamos haciendo desembarcos masivos, tirando los
precios. Es algo que no repercute en el consumidor, porque sigue al
mismo precio de venta al público. Es un tema que tenemos que
solucionar este año.
-La pesca artesanal supone casi el 90% de la flota en Asturias.
¿Cómo ve el futuro de la costa asturiana?
-Lo veo bien, tenemos una costa que prácticamente se
autorregula. Además, existe un proyecto como el del Cachucho, que
creemos que va a ser importantísimo para conservar el caladero, y
que toda la plataforma asturiana tenga suministro de merluza, de
besugo, de pixín. Estamos pendientes de una reunión, no obstante
sabemos que ahí no se podrá pescar por lo menos en tres años.
Yo tengo muchísima ilusión, llevo dos años luchando por esto. Es
además un caladero, una montaña en medio del mar, que reúne todas
las condiciones para que casi ella misma se vede, porque está muy
afuera, no tiene plataforma alrededor y el arrastre es imposible
porque tiene mucho terreno. Antiguamente recuerdo que, en verano y
primavera, los barcos iban a pescar merluza allí, y volvían
cargados, porque es ahí donde desova la bacaladilla, que es la
comida de la merluza. Esto habrá que respetarlo y vigilarlo mucho, y
denunciar si se ve algún barco, para que sea el recurso del mañana.
Con el planteamiento que estamos haciendo creo que tenemos pesca
para varios años.
-Un problema del que se habla cada vez más es el precio del
combustible. ¿Hasta qué punto afecta a los pescadores?
-Este problema lo tenemos desde hace cinco o seis
años, y desde mi punto de vista se hizo muy mal. En aquel momento la
política fue cambiar todos los motores, por ejemplo en arrastre de
quinientos o seiscientos caballos pasamos a dos mil. ¿Qué pasa? Que
ahora esos motores hay que alimentarlos y es una ruina tener un
barco que gasta tres mil litros diarios de gasoil. Y no podemos
vivir todos los días de subvenciones, habrá que buscar otras
alternativas, poner motores más ecológicos y más pequeños que hagan
la misma función, habrá que ambientar otra vez esos barcos, en fin,
muchas cosas, pero el problema del petróleo está ahí y va a seguir.
-Como pescador, llevando tantos años en la mar, ¿qué se siente al ir
a un supermercado y ver el precio de mercado del pescado?
-Los pescadores no miramos esos precios, porque nos
ponemos de mal humor. Es lo que pasa a veces con la merluza, que se
vende a una media de dos euros y después la ves en la pescadería a
ocho o diez. Se te cae el alma a los pies, pero así es como está
montado. Desde hace mucho tiempo no se encuentra una manera de
vender que no sea a la baja, no hay un criterio a seguir, cada uno
le saca el beneficio que quiere aunque sea muy desproporcionado.
Pasa en todo, en la mar y en el campo. Entiendo que los
intermediarios tendrán sus gastos, pero siempre lo cargan sobre el
primer producto, en este caso los pescadores. (...)
Entrevista completa en la edición de
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