|
“Las
empresas tienen miedo a salir fuera y ponerse a discutir
con alguien que hable otro idioma. Es algo muy básico
pero que limita mucho. Nosotros tratamos de ayudarlos en
la medida que podemos”
“No nos dirigimos sólo a las empresas
tecnológicamente punteras, sino también a aquellas que utilizan la
tecnología en su proceso productivo. ¿Qué empresa hay que no utilice
al menos una máquina?” |
El
primer Centro de Enlace se puso en marcha en 1995. Comenzó como un
proyecto piloto, atento a cubrir las expectativas en un mercado en
transformación constante, como es el de la tecnología. La idea
inicial fue tomando forma, hasta que en el año 2000 aparece el
Centro de Enlace Galactea. Desde él se realiza una importante labor,
informar a las empresas de las novedades, dar a conocer logros y
avances que se producen en otros países, y poner en contacto la
oferta y la demanda de tecnología, facilitando en lo posible las
gestiones entre empresas de lugares diferentes, entre los treinta y
tres países que pertenecen a esta red. Elena Suárez González es la
coordinadora en Asturias.
-Para vosotros, ¿qué es lo que abarca exactamente el término
tecnología?
-Nosotros siempre decimos que el Centro de Enlace
Galactea es un proyecto dirigido casi a cualquier empresa de
Asturias. No nos referimos sólo a las que son tecnológicamente
punteras, sino también a aquellas que utilizan la tecnología en su
proceso productivo. ¿Qué empresa hay que no utilice al menos una
máquina? De eso hablamos.
-Desde que el Centro echó a andar ¿qué cambios se han ido
produciendo?
-Nosotros empezamos a trabajar con este Centro en el
95, aunque somos Galactea desde el año 2000. En un principio, las
empresas asturianas eran reacias a colaborar tecnológicamente con
otras. Poco a poco, gracias a la labor del Centro de Enlace de
acercarles información sobre tecnologías que se generan en otras
empresas de Europa, se empezó a ver que las ofertas y demandas que
llegaban desde otros países les eran muy cercanas. Vieron que
también ellos eran capaces de hablar el mismo lenguaje. De esa
manera fue desapareciendo la reticencia inicial y comenzó a aumentar
el número de empresas interesadas primero en recibir información
sobre tecnologías generadas, y luego decididas a publicar sus
propias ofertas y demandas.
-¿Somos una comunidad autónoma puntera, en cuanto a tecnología se
refiere?
-Lo cierto es que no. Normalmente las empresas más
avanzadas están relacionadas con la biotecnología, tecnologías de la
información y las comunicaciones. Aquí hay grupos de universitarios
de investigación muy buenos que
En Asturias predominan las empresas que tienen tecnologías ya muy
maduras, que también tienen cabida en este mundo de la transferencia
de tecnología, porque evidentemente tienen que evolucionar y
adaptarse a los cambios que se están produciendo.
-¿Cuáles son las mayores dificultades con las que se encuentra una
empresa a la hora de llevar a cabo esta transferencia tecnológica?
-Lo primero es que la empresa quiera colaborar.
Después, lo más habitual es que aparezca el problema del idioma.
Normalmente nosotros estamos potenciando transferencia de tecnología
transnacional, es decir, generada fuera de España, y las empresas
tienen mucho miedo a salir fuera y ponerse a discutir con alguien
que hable otro idioma. Es algo muy básico pero que limita mucho.
Nosotros tratamos de ayudarlos en la medida que podemos, pero llega
un momento en que las empresas tienen que ponerse frente a frente y
hablar. De todas maneras no es un problema determinante, ya que
cuando una empresa quiere colaborar, el tema del idioma tiene
solución.
Otros problemas que aparecen están relacionados con la propiedad
intelectual. Una empresa que genere una determinada tecnología no
puede ofertarla alegremente, sino que tiene que establecer los
mecanismos adecuados de protección.
-Como Centro de Enlace ¿cómo lleváis a cabo la promoción de esa
transferencia?
-Para empezar, nosotros trabajamos muy directamente
con las empresas. Primero las visitamos a todas y les explicamos en
qué consistía este proyecto y qué entendíamos nosotros por
transferencia de tecnología. Por otra parte, Galactea pertenece a
una red europea en la cual cada uno de los centros de enlace -en
total somos unos doscientos- capta cuáles son las ofertas y las
demandas de tecnología que hay en las empresas de su entorno.
Nosotros podemos detectar que lo que una empresa hace puede resultar
interesante para empresas de otro sector, o del mismo sector pero en
otro país, o podemos encontrar una tecnología que solucione un
determinado problema en el proceso productivo, etc. Lo mismo hacen
otros centros de enlace en Europa. Esa información se recoge y se
centraliza a través de una unidad de coordinación, de manera que día
a día tenemos información sobre ofertas y demandas de tecnología que
se están produciendo en toda Europa.
-¿Y cómo llega esa información al empresario asturiano que la pueda
necesitar?
-Nosotros aquí generamos un sistema de aplicación
informática, que nos permite hacer llegar diariamente a las empresas
de Asturias información sobre ofertas y demandas de tecnología que
se están produciendo en Europa. Les enviamos solamente la
información que les interesa, es decir, a una empresa de
alimentación no le llegan datos sobre salud, sino únicamente el
resumen de lo que entendemos que puede ser útil para ellos. Cuando
la empresa se interesa por alguna cuestión más concreta que proviene
de Europa, que eso sí es muy frecuente, nosotros les ampliamos la
información. Luego, si nos constatan que efectivamente el tema es de
su interés, avisamos a nuestro Centro de Enlace homólogo en el país
correspondiente, e iniciamos el contacto con quien proponga esa
oferta o demanda que interesó a la empresa de Asturias. A partir de
ese momento acompañamos a la empresa hasta que el proceso se
concluye.
-¿Existen ayudas para las empresas que deseen dar estos pasos?
-Sí, dentro del plan de ciencia y tecnología, todos
los años hay una convocatoria para ayudar económicamente a las
empresas a establecer etapas iniciales del proceso de transferencia
de tecnología, cubriendo gastos de desplazamiento, gastos de
traducción, etc. Eso ayuda a dar el “empujón” inicial.
-¿Qué tipo de empresas pueden pedir estas ayudas?
-Puede acceder a este tipo de ayudas cualquier
empresa que trabaje en Asturias para la cual sea importante la
tecnología, bien porque la necesite o bien porque la produzca.
También los centros de investigación, centros tecnológicos,
universidad, etc. Normalmente estos últimos hacen ofertas de
tecnología, mientras que lo normal es que las empresas tengan
demandas de tecnología. |