|
|
Disponer de página web propia puede presentar, además de la obvia
labor de marketing, muchas ventajas en lo que se refiere a la mejora
de nuestro producto, ya que nos permite interactuar con clientes y
proveedores durante 24 horas al día, los 365 días al año.
Podemos definir la página web como nuestro escaparate en la red a
través del que nos pondremos en contacto con un amplio mercado de
posibilidades para nuestro negocio. Por ello, es importante, a la
hora de plantearnos el diseño de una página, pensar y evaluar qué es
lo que queremos transmitir y qué objetivos buscamos.
También debemos plantearnos a quién queremos dirigir nuestra página,
y decidir qué contenidos vamos a incluir y cómo los vamos a
estructurar. Es muy importante que la navegación por la página sea
sencilla, que el visitante no se pierda por ella. No olvidemos que
puede haber gente menos experta en el manejo de Internet y por tanto
los accesos a las diversas secciones deben ser fáciles de localizar.
Pasos para la puesta en marcha de la
página web
1.- Planear la finalidad y el
aspecto que queremos para la página web. La observación de otras
webs puede ayudarnos a definir mejor qué deseamos conseguir con la
nuestra, y cómo queremos diferenciarnos.
2.- Esbozar la estructura de la
página web. Después de desarrollar una idea general del aspecto y
finalidad de la web, es aconsejable hacer un esquema de los
contenidos y de la distribución de las páginas.
3.- Registrar un nombre de
dominio. Si queremos que nuestra empresa sea visible en un medio que
ofrece tal cantidad de información, lo más recomendable es tener y
registrar un dominio o nombre que permita identificar de manera
sencilla a nuestra empresa en Internet.
Por ejemplo,
www.suempresa.es.
Seleccionar el nombre de dominio es esencial ya que, si damos con un
nombre con “gancho”, nuestra página será fácilmente encontrada y
recordada.
4.- Desarrollar la página web.
Es aconsejable contratar este servicio a empresas especializadas. De
ello va a depender en buena medida el resultado final y, por tanto,
nuestra imagen en Internet.
En cuanto al diseño estético de la web, debe ser “limpio”, que
permita una fácil lectura e impresión de la información existente y
respeto de la imagen corporativa de la empresa.
5.- Buscar alojamiento para la
página web. Las páginas web deben residir en unos determinados
equipos denominados servidores web. El servidor web presenta las
páginas web a los usuarios que las solicitan desde su explorador.
Para la mayoría de las pequeñas empresas, la mejor opción es el pago
a una empresa especializada en servicios de alojamiento o a una
empresa proveedora de servicios Internet (ISP) para que mantengan la
página web en uno de sus servidores web. Las empresas proveedoras de
servicios profesionales saben cómo supervisar, realizar el
mantenimiento y proteger los servidores para que la disponibilidad
del sitio web se acerque al 100%.
6.- Publicar, publicitar y
mantener el interés por nuestra página web. Ahora que ya tenemos
página web, debemos darle la máxima difusión posible. Para ello, se
puede incluir la dirección de nuestra página web en nuestras
tarjetas de visita y papelería de la empresa, añadir enlaces en
portales sectoriales, etc.
Es muy importante también la actualización de contenidos. Los
visitantes deben percibir cambios cuando entran por segunda o
tercera vez en nuestra página. Si la página permanece estática
tendrán la sensación de que, con haberla visitado una vez, ya es
suficiente.
Y ahora que ya tenemos nuestro escaparate en la red, aprovechémoslo
para dar a conocer nuestros productos y servicios… §
|
La Red de Centros SAT organiza durante el
mes de marzo diversas actividades divulgativas en torno
a la temática de la “Presencia de las pymes en
Internet”.
Para mayor información
www.astursat.net.
|
|