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-La Ciudad Industrial
de Valnalón cuenta con la particularidad de albergar a la ciudad
tecnológica, un hecho que la diferencia de otros polígonos
asturianos. ¿Qué características particulares le imprime?
-Nosotros en principio nos
planteamos hacer algo distinto a un polígono industrial, por eso lo
llamamos Ciudad. Con el tiempo se ha transformado en una Ciudad
Tecnológica porque ahora mismo, de las casi mil quinientas personas
que trabajan aquí, la mitad lo hacen dentro del sector de las nuevas
tecnologías. La idea era hacer algo distinto a un polígono
industrial, que hubiera empresas industriales pero también formación
para los trabajadores y creación de empresas, que era
fundamentalmente nuestro trabajo; pensamos incluso que hubiera una
Escuela de Hostelería, para dar servicio a un sector que se suponía
entonces que podía tener futuro.
-Y además, espacio para
un museo, que se consolidó un poco más tarde.
-Ya en aquel momento se
hablaba del Museo de la Industria, está en los documentos del año 84
y 85, pero nos pareció más importante dedicarnos en aquel momento a
generar tejido industrial, dado el grave problema que había de
desempleo.
-Valnalón nace de
aquella crisis de los ochenta y empieza a desarrollarse. ¿Llegan a
absorber toda la actividad económica que quedó en el aire?
-En este mismo espacio en los
años cincuenta trabajaban cuatro mil personas, y cuando se cerró la
fábrica a principios de los ochenta trabajaban ochocientas personas
aquí dentro. Nosotros empezamos a trabajar en el 87, en plena
crisis, y el hecho de que hayamos duplicado esa cifra para nosotros
es una satisfacción importante. Además, la mitad de los empleos
pertenecen al mundo de las nuevas tecnologías.
-Es un sector que está
ganando rápidamente peso en nuestra comunidad. ¿Llegará a hacerle
sombra a la industria?
-Yo creo que es un
complemento, porque Asturias tiene mucho que decir todavía en el
mundo de la industria, sobre todo en la metalmecánica, pero debe ir
combinándose con otras actividades. Además las TIC también tienen la
ventaja de que consumen muy poco suelo. Mientras un empleo
industrial igual necesita cincuenta metros cuadrados de suelo, un
empleo TIC necesita dos. Y para zonas como las Cuencas, donde el
suelo es escaso, probablemente se trate de una estrategia muy
interesante el tratar de buscar este tipo de actividades.
-En Langreo se
contempla la creación de nuevos polígonos como Riaño, Peñarrubia,
incluso el lavadero Modesta, que parece que tendrá unas
características parecidas a Valnalón. ¿Eso quiere decir que la
fórmula es una guía de futuro?
-Yo creo que sí. Tengo la
satisfacción de haber sido invitado a participar en jornadas que
tienen que ver con el desarrollo de los espacios industriales, y
creo que el concepto Ciudad Industrial va a empezar a desarrollarse
ahora.
Cuando pusimos esto en marcha hace veintiún años tampoco lo teníamos
tan claro. El futuro lo encuentras a base de ir buscando. Nosotros
sencillamente hicimos lo que en aquel momento nos parecía lógico y
ahora nos encontramos con que a nivel de concepto teórico se está
barajando la idea de un espacio industrial con estas
características. La palabra Polígono está algo devaluada, también
Parque Empresarial, por eso se está pensando en acudir a este
concepto que engloba distintos elementos, y no sólo espacio para
empresas.
-También ha sido
importante innovar en el aspecto estético, para desterrar la imagen
de lo industrial como algo gris y apagado.
-Es muy importante. Nosotros
intentamos desde el principio no dar la imagen de naves puestas de
cualquier manera. Es necesario que todas estas cosas estén en un
entorno bonito. Si tú entras en Valnalón y ves cuatro naves
destartaladas, por mucho que ponga que es una Ciudad Tecnológica no
te lo crees. Cuando nacimos nosotros, todo el entorno que ahora se
está construyendo estaba tan deteriorado como Valnalón. La parte de
Langreo centro estaba demolida, incluso en el núcleo de La Felguera
había esa suciedad, que se sumaba a la falta de cariño con los
edificios. Claro, era una zona muy polucionada. Si se pintaba una
fachada seguramente duraba un año, de modo que se llegó a un gran
abandono. Así era la imagen general. Yo decía que quería que la
calle de Hornos Altos llegara a ser la mejor de Langreo. Actualmente
no sé si será la mejor, pero indudablemente es una calle muy bonita.
Hay aquí edificios históricos, de final del siglo XIX.
-¿Cuál ha sido la clave
de la consolidación de Valnalón?
-Probablemente la constancia,
tanto por parte del equipo que estamos aquí como por parte de los
distintos gobiernos regionales, que siempre nos han apoyado
fuertemente. Entre lo aportado por las distintas entidades, aquí se
deben haber invertido fácilmente unos veinticuatro millones de euros
en estos veintiún años y medio. Las ideas están bien, pero luego
tiene que haber medios para construir, para rehabilitar, etc. Y hubo
medios. §
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